Ana Martínez Sanjurjo.

Madrid, 7 jul (EFE).- Refugiados de procedentes de Siria, Afganistán y Nigeria, cantantes líricos de "primera línea" y la orquesta española BandArt han trabajado en una nueva versión de "Idomeneo", de Mozart, para convertirla en el "paradigma integrador" que se estrenará mañana en el Festival de Ludwisburg (Alemania).

"De Idomeni a Idomeneo: del mayor campo de refugiados a una gran ópera de Mozart" es el título de esta adaptación de la obra del mítico compositor austríaco que uno de los componentes de BandArt, el violinista tinerfeño David Ballesteros, define en una entrevista con Efe como un "laboratorio" en "evolución constante".

Ballesteros, que también es violinista de la Orquesta Sinfónica de Londres, reconoce que no han sabido el "resultado final" hasta el ensayo general: los refugiados que forman el coro "se han integrado como han querido y han tenido tiempo, tanto en la escenografía como en la inclusión de sus propias historias en la ópera"

El título de esta versión de la obra de Mozart se debe a la similitud entre su nombre, "Idomeneo", y el de la localidad griega de Idomeni, cercana a la frontera con Macedonia y actual foco del drama migratorio, con 20.000 refugiados viviendo actualmente en condiciones extremas.

Los refugiados se interpretan "a sí mismos" y aportan "episodios dramáticos" pero también otros "donde florecen valores humanos" al montaje de la ópera de Mozart que, pese a haberse estrenado en 1781, evoca emociones "atemporales" y contiene situaciones que "plasman muy bien lo que se vive cada día".

Así, este nuevo espectáculo, invitado a participar el próximo mes de noviembre en las Jornadas Europeas de la Cultura del Banco Central Europeo y el Bundesbank alemán, invita al espectador a "entender" la reflexión sobre las guerras y las migraciones que lleva a cabo Mozart.

La trama, en la que finalmente triunfan "la paz y la comprensión", cuenta la historia del rey cretense Idomeneo, cuyo barco estuvo a punto de hundirse durante el regreso a su país tras la guerra de Troya.

"'Idomeneo' refleja las vicisitudes naturales de un naufragio dentro de la humanidad", asevera Ballesteros, que destaca el "buen ambiente" de todo el elenco durante los ensayos: "Estamos colaborando todos como una familia".

Trabajar con el particular coro de "De Idomeni a Idomeneo" no ha sido "en absoluto difícil" ni para los miembros de BandArt ni para los cantantes profesionales, como el tenor alemán Maximilian Schmitt, que encarna al protagonista de la ópera.

"Schmitt está absolutamente encantado y, tanto él como el resto de cantantes, están sorprendidísimos por la eficacia y el grado de emoción porque no hay director en la orquesta", cuenta el español.

Y es que BandArt fue creada en 2005 como una formación sin director, una decisión tomada porque sus miembros son "músicos experimentados" que creen en la "responsabilidad individual" y consideran que el director es "innecesario" y su ausencia produce un resultado "verdaderamente deslumbrante, diferente y más intenso".

Aunque es una orquesta española, BandArt cuenta en la actualidad con 45 músicos de diez nacionalidades europeas, liderados por el concertino de la London Simphony Orchestra, Gordan Nikolic, que, según Ballesteros, no conciben la música clásica como algo "elitista" sino como una "propiedad común" carente de "exclusividades".

Los dos pases de 'De Idomeni a Idomeneo' que se ofrecerán en el Festival de Ludwisburg eran una experiencia "única e inusual" que, a juicio del violinista, debería "serlo menos" en el futuro.

Esta es la tercera ópera con refugiados que presenta la asociación alemana Zuflucht Kultur. EFE