Burgos, 19 abr (EFE).- La Audiencia de Burgos ha revocado el archivo de la causa que investiga delitos de malos tratos físicos y psíquicos, amenazas, coacciones y contra la integridad moral a una menor que fue sometida a sesiones de exorcismo y ha ordenado pruebas para determinar si la chica retiró la denuncia voluntariamente o no.

Según ha informado en una nota el gabinete de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, la sala ha dictado un auto en el que ordena que las actuaciones continúen a fin de que se practiquen nuevas diligencias para valorar la verdad de los hechos denunciados, así como si la menor recibió algún tipo de presión para retirar la denuncia.

Aunque no se descarta la solicitud de más pruebas en el futuro, en el auto ya se plantea que se recabe del Hospital Fuente Bermeja (Burgos) el historial psiquiátrico completo de la joven, con la finalidad de poder valorar el estado psicológico y si pudo ser sometida a presión para que modificase su posición procesal.

En esta línea, se solicita que el médico forense reconozca a la joven e informe sobre el grado de voluntariedad en el momento de confeccionar el escrito por si pudo ser sometida a presión para que modificase su posición procesal, ya que inicialmente ratificó el contenido de la denuncia y después lo negó.

La Audiencia provincial ha pedido también al equipo psicosocial que reconozca a la joven y emita un informe sobre su grado de credibilidad y voluntariedad, tanto en el momento de la emisión del escrito manuscrito en el que denunciaba los hechos cuando ya era mayor de edad como en el de las declaraciones previas cuando aún era menor.

Entre las pruebas que se solicitan en el auto, se incluye también una pericial-médico forense para valorar si, como consecuencia de los exorcismos a los que se vio sometida cuando era menor por parte de un sacerdote y con apoyo de catequistas, profesores y padres -que convencieron a la menor de que estaba poseída por el demonio- puede estar afectada psicológicamente.

También tendrá que prestar declaración el sacerdote exorcista para explicar las prácticas realizadas a la joven y las finalidades que pretendían, así como la joven -como solicita la defensa de sus padres- para que explique los errores de las declaraciones anteriores que la llevaron a la conclusión de que los hechos no existieron tal como se relatan en la denuncia y posterior declaración.

La Audiencia Provincial argumenta que "no practicar las diligencias de prueba esenciales para agotar la investigación penal supondría cerrar en falso la instrucción penal, dado que, en el presente caso, por la juez instructora, se ha acordado el sobreseimiento provisional de la causa por el contenido de la carta manuscrita en la que la joven expresaba su deseo de retirar la denuncia".

Además, la joven renunció a cuantas acciones civiles y penales pudieran corresponderle.

La Sala señala que las nuevas diligencias no implican "ninguna culpabilidad" contra las personas denunciadas, sino el agotamiento de la vía penal para separar "lo cierto y lo falso". EFE

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