Alfonso Fernández

Washington, 5 abr (EFECOM).- El expresidente de la Reserva Federal (Fed) de EEUU, Ben Bernanke, aseguró hoy que el mundo puede dormir "más tranquilo", ya que el sistema financiero es mucho más "robusto" tras la aguda crisis de 2008, al presentar en entrevista con Efe su libro de memorias en español "El Valor de Actuar".

"Sí, ahora podemos dormir más tranquilos, hay tensiones y riesgos en los mercados emergentes pero en EEUU el sistema está mucho mejor preparado que antes de la crisis", explicó Bernanke, quien fuera presidente de la Fed en los años del estallido de la crisis financiera de 2008.

En su voluminoso libro de memorias de más de 600 páginas, el considerado salvador de la economía mundial como arquitecto del multimillonario programa de estimulo monetario no tiene reparo en calificar la crisis financiera "como la peor de la historia de EEUU".

"No fuimos capaces de prevenirla, pero sí de calmar la situación. Si no lo hubiésemos hecho habría sido mucho peor, aunque sí tuvimos una aguda recesión de la que todavía nos estamos recuperando", reconoce Bernanke, que dirigió la Fed entre 2006 y 2014.

Durante la conversación, lamentó el "papel excesivo" que desempeñaron los responsables de los bancos centrales, algo que se debió a la poca ayuda recibida por legisladores y otros actores políticos.

"Los bancos centrales tuvieron que hacer todo el trabajo, al igual en Europa y Japón. Un poco más de equilibrio habría sido bienvenido. Combinar las medidas monetarias adecuadas con acciones desde otros flancos del gobierno, como el fiscal", reconoció el exprofesor de la Universidad de Princeton.

"Un enfoque más equilibrado habría sido más efectivo", enfatizó Bernanke, de 62 años, quien ha sido muy crítico con la excesiva concentración en la austeridad y consolidación fiscal en momentos de frenazo económico.

Reconoció que ahora es Mario Draghi, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), quien está aplicando sus recetas monetarias al otro lado del Atlántico.

"En algunos aspectos sí, pero hay diferencias, no existe una autoridad fiscal central en la eurozona, como en EEUU. Sin embargo, es cierto que el BCE, como la Fed, ha sido muy agresivo poniendo casi toda la carga de la respuesta en la situación del euro", afirmó Bernanke, que ahora dedica su tiempo a trabajar en el centro de estudios Brookings Institution y a labores de consultoría.

Sobre la actualidad, apuntó que la economía estadounidense está en "una recuperación firme desde 2010, creando muchos puestos de trabajo, el desempleo está en menos del 5 %, por debajo de los niveles históricos".

Sin embargo, a su juicio, la primera economía mundial enfrenta dos problemas.

Por un lado: "El crecimiento de la productividad es muy lento, así que aunque estamos poniendo a muchas personas a trabajar el PIB (producto interior bruto) no está creciendo muy rápido".

Por otro, sostuvo que "el resto del mundo no está creciendo mucho, y se están acrecentando las tensiones financieras en los mercados emergentes, arrastrados por la ralentización de China".

Bernanke eludió comentar el trabajo de su sucesora, Janet Yellen, al frente de la Fed, o el ritmo de ajuste monetario iniciado el pasado diciembre, aunque sí mencionó que la Fed sopesa los riesgos y está "siendo cauta ante esta debilidad global y tensiones financieras", a la vez que no se quieren "quedar atrás, quieren moverse en el momento adecuado para evitar presiones inflacionarias".

El banco central estadounidense elevó los tipos de interés en diciembre pasado, por primera vez en casi una década, hasta el actual 0,25 % y el 0,50 %, y se espera que lleve a cabo al menos dos alzas más a lo largo de 2016.

Sobre la vuelta a la vida normal, alejado del búnker de la Reserva Federal, un edificio sobre el que en Washington se bromea que está mejor protegido incluso que la Casa Blanca, Bernanke se mostró sonriente.

"Sí que es algo difícil volver a adaptarse a la vida normal, pero la vida ahora es mucho mejor, no tengo que preocuparme de todo lo que digo, no afecta a los mercados. Estoy encantado de volver a la vida civil", señaló.

Echando la vista atrás, reconoció: "Hubo momentos ciertamente de mucho estrés y muy exigentes, pero la idea era centrarnos en los desafíos que encarábamos, estoy contento de no tener que tomar esas decisiones".

"Y de que rescatásemos a la economía del precipicio, y se vuelva a contratar gente, mientras la economía vuelve a funcionar normalmente", señaló quien dedicó sus años académicos a estudiar la Gran Depresión de 1930 y sus años políticos a gestionar la Gran Recesión, ocho décadas después. EFECOM