Madrid, 11 feb (EFE).- El descubrimiento de las ondas gravitacionales hecho público hoy ante la comunidad científica es "un momento histórico y espectacular, a pesar de que ya se habían medido de forma indirecta hace más de 25 años", según ha asegurado el astrofísico, José Luis Fernández Barbón.

Así lo ha declarado a Efe este científico del Instituto de Física Teórica del CSIC, quien ha calificado de "hito" para la física experimental y un fenómeno espectacular poder estudiar a partir de ahora hechos como la colisión de agujeros negros a 1.300 millones de años luz de distancia del Sistema Solar.

Fernández ha explicado que, la detectada, ha sido una señal "muy limpia", por lo que no se debe dudar de ella, "debido a que la medida es muy buena y, por tanto, abre una nueva era en la exploración del cosmos".

También ha indicado que hasta ahora habíamos visto el Universo a través de la captura de la luz de diferentes frecuencias, primero luz visible y luego ondas de radio, rayos x y rayos gamma.

A partir de ahora -continuó el científico- vamos a poder ver el Universo en ondas gravitacionales, que "seguro nos depararán sorpresas y revolucionarán la forma en la que vemos el Universo".

En cuanto a las puertas que abrirá este descubrimiento, según Fernández Barbón, es "complicado conocer cuáles serán". De cara al estudio del Universo, el detector que se ha utilizado "está adaptado para comprobar fenómenos violentos como las colisiones entre los agujeros negros", ha explicado.

Sin embargo, ha subrayado que para estudiar las ondas gravitacionales que proceden del 'Big Bang' haría falta "una instrumentalización distinta, por lo que aún está lejos de conseguirse".

Este experto ha recordado que cada vez que se ha dado un paso en una nueva tecnología o un nuevo método de detección, al cabo del tiempo se ha logrado su "perfeccionamiento para alcanzar todas las metas".

"Una de sus consecuencias importantes radica en que es una predicción de la teoría del espacio y del tiempo de Einstein, que acaba de cumplir cien años, y ha sido necesario todo este tiempo para comprobar una de las detecciones más espectaculares", ha afirmado el astrofísico.

El retraso en su verificación ha sido debido a la "falta de la tecnología y de objetos tan energéticos como los agujeros negros, estrellas de neutrones..., que en su época aún no se sabía que existían".

El científico José Luis Fernández Barbón concluyó que este descubrimiento "resulta como una epopeya con final feliz: la última pieza de las predicciones del físico alemán se ve que encaja".