Madrid, 11 nov (EFE).- La cantaora onubense Rocío Márquez (1985), siempre en busca del arte "esté donde esté", ha encontrado un nuevo reto en el proyecto que estrena el viernes en el Auditorio Nacional: "El amor brujo 1715", una vuelta de tuerca barroca a la obra de Falla junto al conjunto Euskal Barrokensemble.

Se lo propuso el guitarrista barroco Enrike Solinís, que bucea en las raíces de la obra de Falla para recuperar del barroco los aires populares que subyacen en sus acordes, con obras de Gaspar Sanz, J. H. Kapsberger, Pérez de Albéniz, Antonio de Santa Cruz o, el contemporáneo del gaditano, Joaquín Rodrigo.

"Me pareció muy interesante porque el eje es la música popular. El hilo es 'El amor brujo', coincidiendo con el centenario, pero también entrelazándolo con otras piezas como 'El concierto de Aranjuez' o temas barrocos", explica la artista en declaraciones a Efe.

Es, dice, "una visión intergeneracional", con piezas vistas "desde ángulos muy diferentes", abordadas desde timbres inéditos, como el que da al flamenco la guitarra barroca.

Márquez había cantado "El amor brujo" con orquesta y piano, pero ahora, revela, "suena muy de cámara".

"Eso era justo lo que me atraía del proyecto. Al ser poquita gente, hay mas flexibilidad que con la orquesta, y las entradas y número de compases dan mucho más juego", explica Márquez, que hace unos meses presentó este proyecto en Sevilla dentro de la última edición del Festival de Música Antigua (Femás).

El concierto, segunda cita del ciclo Fronteras del Centro Nacional de Difusión de la Música (CNDM), se inscribe en las celebraciones del centenario de la obra de Falla, que la estrenó el 15 de abril de 1915 en el Teatro Lara de Madrid, interpretada por la cantaora y bailaora Pastora Imperio.

Imperio, recuerda, fue la impulsora de la idea inicial de la obra, ya que quería algo con lo que pudiera expresarse tanto con la voz como con el cuerpo.

Márquez está montando un espectáculo para la próxima Bienal de Flamenco, "ideando" su próximo disco e intentando terminar su tesis doctoral, un trabajo sobre la técnica vocal en el flamenco del que no existe ninguna literatura académica en el mundo.

La cantaora estará acompañada el viernes en escena por un conjunto que duplica el formado para su estreno en Sevilla: Miren Zeberio (violín), Pablo Marín Caminero (contrabajo), Pedro Estevan y David Jiménez "Chupete" (percusión), Vicente Parrilla (flauta), Elíes Hernandis (sacabuche) y la guitarra, laúd y dirección de Solinís.EFE