Sídney (Australia), 10 nov (EFE).- Las autoridades australianas retomaron hoy el control del centro para inmigrantes de la isla de Christmas, tras el motín que estalló el domingo a raíz de la muerte de un recluso que se saldó con cinco heridos y daños a las instalaciones.

El ministerio de Inmigración y Control de Fronteras confirmó, en un comunicado, que "todas las áreas" del centro están "bajo el control total y efectivo" de los guardias de seguridad de la empresa que gestiona el centro y las autoridades del país.

La Policía llegó anoche a esta isla, situada a 2.650 kilómetros al noroeste de Perth, y comenzó a tomar el control de algunos pabellones del centro y a negociar con los reclusos, quienes en su mayoría cooperaron con las autoridades.

Sin embargo, fue necesario "el uso de la fuerza contra un núcleo de detenidos que habían construido barricadas y se resistía activamente a los intentos de asegurar las instalaciones, incluso con amenazas de utilizar armas y armas improvisadas", se agrega en la nota.

Según las autoridades, cinco de los detenidos están lesionados pero no de gravedad, aunque se desconoce si las heridas fueron provocadas durante el motín o el operativo policial.

Un grupo de iraníes comenzó la protesta el domingo por la noche después de se hallara el cadáver del joven solicitante de asilo kurdo iraní Fazel Chegeni, quien había huido la víspera de este remoto centro de detención situado en el océano Índico.

A las revueltas, que han causado daños a las instalaciones, se sumaron un grupo de exconvictos en espera para ser deportados y que levantaron barricadas y se armaron con machetes, palos y barras de hierro, según los reclusos.

Uno de los internos, que se identificó como Peter, dijo a la cadena local ABC que la Policía disparó balas de goma y utilizó gases lacrimógenos, mientras otro detenido relató que los amotinados tenían motosierras y bombas incendiarias.

En la Isla de Christmas hay unas 200 personas recluidas, la mayoría de ellas inmigrantes con antecedentes penales que esperan su deportación, además de refugiados y solicitantes de asilo y las nacionalidades predominantes son la iraní, neozelandesa y vietnamita. EFE

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