Madrid, 29 oct (EFE).- El ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha afirmado hoy que "a ningún Estado le interesa una España cuya voz se debilite y se fragmente" y ha asegurado que la ONU necesita un país "fuerte, próspero y unido, decidido a seguir contribuyendo a la construcción de un mundo mejor".

García-Margallo ha pronunciado estas palabras durante el acto solemne que se celebra en el Palacio Real para conmemorar el 70 aniversario de la Carta de las Naciones Unidas y los 60 años transcurridos desde el ingreso de España en la ONU, una ceremonia que presiden los Reyes y a la que asiste el secretario general de esta organización, Ban Ki-moon.

"Hoy España es un miembro respetado y apreciado en la comunidad internacional. Por ello que nadie se engañe ni nos engañe: a ningún Estado le interesa una España cuya voz se debilite o se fragmente. Nadie lo desea y nadie lo aceptará", ha remarcado en su intervención el jefe de la diplomacia española, sin citar en ningún momento el desafío soberanista de Cataluña.

Por el contrario, ha continuado, Naciones Unidas "necesita hoy más que nunca una España fuerte, próspera y unida, decidida a seguir contribuyendo a la construcción de un mundo mejor".

Ha recordado que este mes de octubre España ha presidido el Consejo de Seguridad de la ONU con el objetivo de dejar su impronta en los ámbitos esenciales para la paz y la seguridad internacional.

Así, García-Margallo ha destacado que se ha aprobado una resolución para permitir la detención en aguas internacionales de los barcos que trafican con seres humanos, ha organizado un debate sobre Mujer, Paz y Seguridad y ha llevado la voz de las víctimas del terrorismo al Consejo de Seguridad "por primera vez en la historia".

Además, ha subrayado, se está explorando la posibilidad de convocar a los líderes religiosos de Jerusalén para "desactivar el uso de creencias religiosas como instrumento de confrontación" y se ha propuesta una nueva Conferencia de Madrid que relance el proceso de paz entre israelíes y palestinos y culmine en un acuerdo definitivo entre las partes.

El ministro ha hecho referencia a la reciente declaración de la Asamblea General de la ONU que proclama la "firme voluntad de seguir guiándonos por los valores, propósitos y principios de la Carta de San Francisco, entre ellos la primacía de la ley, la promoción de los derechos humanos y el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los estados".

"Quienes pretenden imponer una uniformidad étnica, lingüística, cultural o religiosa por encima de la pluralidad constitutiva de los estados democráticos y de derecho van en contra del sentido de la historia", ha manifestado García-Margallo, antes de apostillar: "Y la historia ni les comprenderá ni les absolverá".

Ha considerado que "a veces esa pretensión de exclusividad se encarna en una voluntad unilateral de romper con modelos de convivencia democráticos y regidos por el Estado de derecho".

"La comunidad internacional se ha pronunciado clara, expresa y rotundamente en contra del reconocimiento de esas supuestas realidades unilaterales que hoy sólo habitan en los más absolutos limbos jurídicos y políticos", ha añadido. EFE

bal-adr/mcm

(foto) (vídeo) (audio)