Miriam Antolín

Valladolid, 23 oct (EFE).- Una reflexión sobre la vida, sobre el papel de los recuerdos en la trayectoria vital y sobre cómo las decisiones que se toman a veces tienen mucha trascendencia ha plasmado el director Norberto López en su tercer largometraje, "La decisión de Julia" (2015).

La cinta, cuyo rodaje ha estado cargado de "emociones", participa el próximo domingo en la 60 Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) dentro de la sección Punto de Encuentro como la única producción española.

"Aunque la muerte es el eje de la película, de lo que habla realmente es de la vida", ha detallado a Efe el realizador gallego sobre un trabajo cuya historia está "abierta a interpretaciones" y cuenta con una "ambigüedad buscada".

"La decisión de Julia" cuenta la historia de amor de dos personas a las que un encuentro casual acaba por marcarles la vida y se centra sobre todo en el personaje de Julia (Marta Belaustegui), una mujer marcada por sus decisiones, que, junto al actor Fernando Cayo, tiene "toda la fuerza" de la cinta, ha explicado.

Es el diálogo profundo entre estos dos actores el que permitirá al espectador ir descubriendo la realidad de la historia "casi a modo de thriller", ha considerado el director sobre una película que además cuenta con un "metalenguaje".

Desde el inicio tuvo claro que debían ser esos dos profesionales los protagonistas de su película, ya que necesitaba una "implicación muy profunda" y ellos respondieron de "manera muy valiente".

En el rodaje, el guión era una guía y estaba "abierto" a todo lo que pasaba, ha explicado López, que ha destacado la "emoción" que han puesto los actores a esta historia.

El realizador ha plasmado en su tercer largometraje una reflexión sobre la vida y sobre el papel de los recuerdos en ella, y es que, a su juicio, "somos los que recordamos".

Sin embargo, López ha planteado en su película la tesis de si los recuerdos que se tienen no son "tan reales" como creemos y si son las personas los que los moldean en función de su conveniencia.

El cine "muy libre" y "muy particular" es el que prefiere Norberto López, que ha indicado que la película pondrá en "una tesitura" al espectador.

"Me gusta hacer cine que enseñe algo", ha defendido el realizador de "Nos miran" (2002) y del documental "¿Cuánto pesa su edificio, señor Foster?" (2010).

El director de varios capítulos series de televisión como "El Tiempo entre costuras", "Tierra de lobos" y "Mar de plástico" ha indicado que en el cine puede ser "más autor", mientras que las historias de televisión se dirigen a más espectadores y deben ser una narración "más abierta".

"Al final se trata de contar historias y de emocionar a la gente en ambos casos", ha concluido. EFE

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