Rafael Peña.

Ceuta, 11 oct (EFE).- El 11 de octubre de 1995 será recordado en España por haber vivido el primer gran disturbio relacionado con la inmigración irregular. Fue en Ceuta y se saldó con 150 detenidos y 19 heridos, entre ellos un agente de la Policía Nacional que recibió un disparo de bala.

Hoy, justo veinte años después de esos sucesos, la historia migratoria sigue aunque con otras connotaciones, otros protagonistas y escenarios distintos pero en el fondo la misma situación: inmigrantes que están en Ceuta a la espera de viajar hasta la península.

Los sucesos del Ángulo, como se conoció lo vivido en 1995, se originaron como la protesta de más de 150 inmigrantes subsaharianos que, hartos de esperar en Ceuta, reclamaban salir de la ciudad y continuar su periplo migratorio.

Dichos inmigrantes, en una ciudad que empezó a recibir a subsaharianos en el año 1991, se habían asentado en una antigua discoteca en el entorno de las Murallas Reales, un conjunto monumental del siglo XIV por aquel entonces abandonado y que fue ocupado por estas personas.

La mañana del 11 de octubre de 1995 los inmigrantes "estallaron" en cólera y empezaron a lanzar piedras contra la población civil en el entorno amurallado. Se originó una auténtica batalla campal que se saldó con 19 personas heridas, cuatro de ellas graves.

El más grave fue el policía nacional Antonio Arrebola quien recibió un impacto de bala cuya procedencia, veinte años después, todavía no ha sido esclarecida, según han explicado a Efe fuentes policiales.

En los incidentes fueron detenidos 150 personas, según informó en una rueda de prensa la entonces delegada del Gobierno en Ceuta, Carmen Cerdeira, quien precisó que tres inmigrantes fueron heridos de gravedad, uno con fractura de cráneo, otro con lesiones interiores y un tercero que recibió un golpe en el abdomen.

También resultaron lesionados cinco agentes, entre ellos Antonio Arrebola Alcántara, quien fue alcanzado por una bala en el pecho.

Los enfrentamientos comenzaron cuando un grupo de africanos arrojaron piedras a los viandantes sin causa aparente, con lo que resultaron heridas varias personas, que precisaron asistencia sanitaria.

Los propios vecinos de la zona y los peatones agredidos, ante la tardanza de la Policía, decidieron responder también a pedradas contra el grupo inicial de inmigrantes, formado por una treintena de africanos de distintas edades.

Los agentes de la Policía Nacional con material antidisturbios llegaron al lugar del enfrentamiento sobre la una y cuarto de la tarde y tuvieron que emplear la fuerza, con disparos de pelotas de goma, y la ayuda de la Policía Local cuyos agentes hicieron disparos disuasorios al aire, ya que los africanos eran cada vez más numerosos y no deponían su actitud violenta, según contó Efe el día de los hechos.

Este colectivo de inmigrantes permanecía en dicho asentamiento desde septiembre de 1994 y pretendía que el Gobierno español les tramitara un visado temporal que les permita la estancia en la Península durante un año.

Los graves disturbios pasaron a la historia como los primeros más importantes producidos en España relacionados con el fenómeno migratorio.

Hoy en día el lugar de los hechos está restaurado y reconvertido en un lugar de visita para los turistas por su riqueza patrimonial al ser unas murallas construidas en el siglo XIV.

Los inmigrantes viven en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), inaugurado en el año 2000, y la inmigración irregular continúa siendo una de las principales preocupaciones de los gobernantes.

Veinte años después la historia sigue... EFE