Valencia, 6 oct (EFECOM).- Los disturbios de ayer en AirFrance, donde su director de Recursos Humanos fue agredido por los trabajadores, reflejan tanto la "presión continua" que sufren esos directivos como la "desesperación" por la que atraviesan muchas empresas ante conflictos laborales tan traumáticos como este.

Así lo explica, en un comunicado remitido a Efe el presidente de la Asociación Española de Directores de Recursos Humanos (Aedipe), Roberto Luna, quien dice haber asistido "sorprendido y sobrecogido" a las imágenes del director de RRHH de la aerolínea gala, Xavier Broseta, con la ropa desgarrada y protegido por la Policía.

Ayer, decenas de trabajadores de AirFrance penetraron en la sede del grupo y agredieron a miembros de la dirección en el momento en el que desgranaban su plan de ajuste, que incluye el despido de 2.900 empleados, los primeros de la historia de la compañía.

El también catedrático de Dirección de Empresas de la Facultad de Economía de la Universitat de València señala que los responsables de RRHH "están recibiendo presión continua, por un lado de la empresa para ajustarse a la estrategia y por otra de los empleados para mantener las condiciones laborales".

Esta situación, explica, se lleva viviendo "desde tiempos antiguos, cuando aún se pagaba en grandes filas e incluso estaban protegidos por la policía", pero las imágenes de ayer, advierte, "nos han intimidado mucho pues habla de la desesperación que se está viviendo en muchas empresas, llegando incluso a este tipo de comportamientos ilegales y claramente reprobables".

"Las organizaciones presumen de considerar a los empleados su principal activo, realidad ésta hoy en día más lejana que nunca. Pero no hay culpables reales", argumenta Luna.

A su juicio, la realidad de las empresas es que "hoy en día todo cambia tan rápido que incluso las más 'estables' dejan ya de llamarse así. No hay estabilidad ya para las empresas, todo hoy es volátil, y la empresa que se considere estable tiene los días contados".

Para el presidente de Aedipe, las personas y las organizaciones "no cambian de un día para otro y eso es lo que hace que al final tengamos imágenes de portada como la vista que representan la confrontación casi en trincheras de los dos principales agentes".

En su opinión, esta es "la punta de lanza de una realidad dura y real que han vivido ya miles de españoles y que desde la soledad y la tragedia han tenido que afrontar personalmente. Necesitamos más que nunca la negociación y la mediación en todos estos procesos laborales". EFECOM