Bruselas, 5 oct (EFE).- La Unión Europea (UE) se mostró hoy dispuesta a tratar todas las reclamaciones de Turquía como la asistencia financiera, la liberalización de visados y la creación de una zona de seguridad y exclusión aérea en la frontera con Siria, si Ankara se compromete a detener la llegada masiva de refugiados.

"La Unión Europea está lista para abordar todas estas cuestiones con Turquía, y también hemos discutido una zona de contención en Siria", señaló el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, tras reunirse con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en su visita oficial a las instituciones comunitarias.

Tusk subrayó, no obstante, que Turquía debe, por su parte, estar igualmente preparada para actuar.

"La situación en la que cientos de miles de personas huyen hacia la UE vía Turquía debe acabar", sostuvo el político polaco en conferencia de prensa, al tiempo que reconoció que el bloque comunitario no puede hacerlo solo, sino que necesita al Gobierno turco a bordo.

"Una cooperación reforzada beneficiará a ambas partes. Europa quiere una solución real a esta crisis real", afirmó.

El líder comunitario dijo que otro de los elementos para enfrentar esta crisis es lograr que se respeten las acuerdos de readmisión entre los Estados miembros y los países de origen de los inmigrantes irregulares que no tienen derecho a recibir asilo, así como encontrar una solución urgente al conflicto en Siria, de donde proceden la mayor parte de los demandantes de asilo.

"Estamos de acuerdo en la necesidad de combatir al Estado Islámico (EI)", sostuvo Tusk, pero advirtió de que tanto la UE como Turquía también consideran que "la solución no puede pasar por una Rusia, aliada con el presidente (Bachar al) Asad, bombardeando fuerzas de la oposición legítima".

El presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, que también se reunió hoy con Erdogan, confirmó que propondrá a Ankara desarrollar una agenda migratoria conjunta con la UE, al tiempo que abogó por acelerar la liberalización de visados para los ciudadanos turcos.

Estas cuestiones serán objeto de discusión a lo largo de una cena de trabajo hoy entre Erdogan, Tusk, Juncker y el presidente del Parlamento Europeo (PE), Martin Schulz.

Precisamente Schulz se mostró también a favor de que se tengan en cuenta las peticiones de Turquía, aunque sobre la creación de un área de seguridad y exclusión aérea advirtió de que "para esta solución se necesita una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas".

El presidente de la Eurocámara dijo además haber tratado con Erdogan el problema de la libertad de prensa en Turquía, una cuestión a la que reconoció que el presidente turco no dedicó mucha atención, y aseguró haberle pedido que tenga en cuenta que "el PE tiene muchas preocupaciones" en torno a esta cuestión.

Erdogan, por su parte, consideró que para solucionar la crisis de refugiados huidos de zonas en conflicto hay que adoptar tres medidas: "centrarnos en el entrenamiento y equipamiento, declarar una zona de seguridad protegida del terrorismo y establecer una zona de exclusión aérea".

Subrayó que su país "nunca" ha enviado refugiados llegados a su territorio hacia otros estados ni los ha discriminado por su etnia o religión, sino que Turquía ha asumido hasta ahora la responsabilidad de acoger a los refugiados en nombre de la comunidad internacional, aunque está abierta a "a todo tipo de colaboración en este área".

Según Erdogan, el país acoge en la actualidad a 2,5 millones de refugiados -300.000 procedentes de Irak y 2,2 millones de Siria- y ha gastado 7.800 millones de dólares en ellos, mientras que el número total de demandantes de asilo en la UE se limita a 250.000.

Sin embargo, fuentes comunitarias aseguraron hoy que de los 350.000 demandantes de asilo llegados a Turquía en los últimos nueve meses, Ankara solo ha identificado y registrado a 50.000 y ha dejado pasar hacia la UE a todos los demás.

"Antes de las elecciones (en noviembre) no esperamos que Erdogan se comprometa a nada", reconocieron las mismas fuentes, que dijeron que aunque no ven la liberalización de visados como algo imposible "desde luego no se producirá este año". EFE

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