Tokio, 25 sep (EFE).- El fotógrafo Kikujiro Fukushima, que retrató el lado más oscuro del Japón moderno, ha fallecido hoy a los 94 años a causa de un infarto cerebral.

Nacido en 1921 en la prefectura de Yamaguchi (oeste), comenzó fotografiando los estragos del bombardeo atómico sobre la ciudad de Hiroshima.

Especialmente poderosa es la serie de retratos que realizó del pescador Sugimatsu Nakamura, afectado gravemente por la radiación de la explosión que devastó la ciudad el 6 de agosto de 1945.

Fukushima se mudó a Tokio en 1960 y comenzó a trabajar para diversas publicaciones retratando temas incómodos, desde la revuelta estudiantil contra el acuerdo militar entre Japón y Estados Unidos hasta las sangrientas protestas de los agricultores en contra de la construcción del aeropuerto de Narita a finales de los setenta.

Notorio fue también su reportaje sobre las Fuerzas de Auto Defensa niponas publicado en los sesenta, ya que Fukushima, que retrató en secreto entrenamientos de las tropas, fue de los primeros en desvelar que el contingente era en realidad un Ejército, algo que conmocionó a una sociedad aún muy marcada por la II Guerra Mundial.

Fukushima se retiró en la década de los ochenta a una isla deshabitada de Yamaguchi, donde pasaría los últimos años de su vida.

Sin embargo, el accidente nuclear en la central nuclear de Fukushima Daiichi provocado por el terremoto y tsunami de marzo de 2011 volvió a poner ante su objetivo el rostro más amargo de la energía atómica.

A sus 90 años el fotógrafo, que deja un archivo de más de 250.000 fotos, trabajó frenéticamente para captar el abandono de la región que circunda la central o las protestas en contra de la reactivación de plantas en Japón, un esfuerzo recogido en el documental de 2012 "Las mentiras de Japón. El Fotoperiodismo de Kikujiro Fukushima". EFE