Madrid, 24 sep (EFE).- Primero fue "la Thatcher" en Inglaterra, más tarde Merkel en Alemania, y después la presidenta brasileña, la argentina, o la chilena. Ahora, llega el turno de España con "La Candidata", una novela de ficción en la que Elena Moya se atreve a trazar la hipótesis de una futura presidenta del Gobierno español.

"Hay una que está muy bien posicionada", apunta Elena Moya (Tarragona, 1970) en una entrevista con Efe sobre una posible presidenta en la realidad, haciendo alusión a Soraya Sáenz de Santamaría, aunque también cita a Susana Díaz, a pesar de haberse "quedado por el camino", añade.

"La candidata" (Suma) relata la historia de la ministra de Economía y candidata a la presidencia del Gobierno de España, Isabel San Martín, en las cuarenta y ocho horas previas a las elecciones generales, cuando sufre una serie de reveses entre los que se encuentra una repentina caída de la deuda pública, y una crisis personal: su marido la ha dejado después de veinte años.

Siempre con un volumen encuadernado en piel de las memorias de Victoria Kent en la mesa de su despacho del Ministerio, la figura de la que fue la primera mujer diputada del Gobierno de España sirve de ejemplo a "la candidata" durante su vida, junto a Clara Campoamor y Margarita Nelken, tres referentes que hoy "han caído en el olvido", subraya Moya.

"El Gobierno podía hacer muchísimas cosas: poner calles, plazas, bibliotecas; el ministerio de Cultura podía hacer exposiciones, editar libros... incluso textos en selectividad sobre estas mujeres", critica la escritora de "Los olivos de Belchite" (2010) y "La maestra republicana" (2013).

Pero, sobre todo, "La candidata" es una "gotita", en palabras de Moya, para la definición del problema sobre la desigualdad existente entre hombres y mujeres, sobre todo, en la esfera del poder, y para ello la catalana cree necesario un cambio de mentalidad por parte de ambos: "Nosotras debemos ser abanderados de nuestra propia causa y debemos ser conscientes de la discriminación que sufrimos", apunta.

"Me aburre el argumento de que hay muchas mujeres en la banca, en la política... yo me refiero a mujeres en el poder financiero y económico, porque quien tiene la pasta manda, y ahí no hay mujeres. Un 2% de las gestoras de inversión son mujeres, ese es el problema", dice.

Con los nombres de Janet Yellen y Christine Lagarde, presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos y del Fondo Monetario Internacional, respectivamente, Moya reconoce que "algo está empezando a cambiar" con dos mujeres al frente de las instituciones más importantes del mundo en materia financiera.

Precisamente, la semana pasada, ambas decidieron no subir los tipos de interés, una decisión que afecta principalmente a las pequeñas economías domésticas, que son quienes verán incrementado o no el porcentaje en sus hipotecas, explica Moya: "No me imagino a Rodrigo Rato y Strauss-Kahn no subiendo los tipos de interés", añade con sorna.

Especializada en finanzas, de su experiencia en el Periódico de Cataluña, en las agencias de noticias Bloomberg y Reuters, y en el periódico The Guardian, la catalana asegura que la gente "más mediocre" que ha conocido es la que ha llegado a los puestos más altos del poder.

"Los hombres no tienen que ser excepcionales para llegar al poder, nosotras también tenemos derecho a llegar lejos siendo mediocres", apunta la escritora que desde 2012 escribe informes financieros para gestoras de fondos de inversión.

La política dice que le "aburre" y que mientras siga existiendo un 25 % de paro en el país, el resto de cuestiones deberían ser secundarias, como la elecciones catalanas, para muchos algo más que una simple elección de la composición del parlamento autonómico.

"Con una mujer en Cataluña no estaríamos ante esta situación, las mujeres somos mucho más prácticas y buscaríamos la negociación", concluye Moya. EFE