Sevilla, 22 sep (EFE).- El I Congreso Internacional de la Autoedición en España, que se celebrará en Sevilla el jueves y el viernes con 200 asistentes, aspira a ser embrión de una Federación de Autoeditores o empresas dedicadas a la autoedición, según ha dicho a Efe Ivan Parrilla, de la organización del encuentro.

La misión de esa federación empresarial será fomentar la autoedición, facilitar esta actividad y velar por los intereses de estas nuevas empresas, según Parrilla, director editorial de Punto Rojo, empresa exclusivamente dedicada a la autoedición y que forma parte del grupo Lantia, que cuenta entre sus autores con el superventas Paulo Coelho.

La idea de los promotores del Congreso, financiado con fondos privados y con patrocinios de empresas próximas a esta actividad como imprentas, es que la futura federación funcione de manera similar a la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), pero para el ámbito de la autoedición.

En el Congreso intervendrán libreros, proveedores tecnológicos, expertos en derechos intelectuales, representantes de los principales grupos distribuidores como Amazon y Google y editores que también se dedican a la autoedición como "megustaleer", del grupo Penguin Random House.

Las líneas de debate que marcarán la veintena de ponencias que se presentarán a la reunión serán las causas que han convertido en una "necesidad" la autoedición para muchos escritores, los distintos modelos de autoedición, lo que esta manera de publicar supone para las librerías, las nuevas formas de distribución y el papel de las editoriales tradicionales ante este fenómeno cultural y económico.

Parrilla ha admitido que la autoedición, frente a la edición tradicional, soporta la idea de "una supuesta baja calidad" pero que el principal problema que ahora afrontan estas empresas es el trato discriminatorio que sufren por parte de la Administración con respecto a las editoriales tradicionales.

Y ha puesto dos ejemplos: el que en la Feria del Libro de Madrid se prohíba concurrir a las librerías que se dediquen principalmente a la autoedición o libros que procedan de la autoedición y que a través del pago del ISBN de DILVE, plataforma dependiente del Ministerio de Cultura, se penalice a los sellos que más títulos publican cada año.

Según Parrilla, la autoedición ha existido siempre, puesto que siempre ha habido autores cuyas obras han sido rechazadas por las editoriales pero no se han resignado a permanecer inéditos y ellos mismos se han hecho cargo de su publicación o han costeado la edición de sus obras.

Así, actualmente en España puede haber entre 10.000 y 15.000 casos anuales de autoedición, si bien las empresas que se dedican a esta modalidad exclusivamente no deben ser más de una veintena.

Un autor que recurre a este sistema, costeándose la edición de su libro, puede obtener beneficios económicos si su obra logra vender por encima de los 300 ejemplares, según los baremos que emplean empresas como Punto Rojo, que además de la edición de las obras se encargan también de su distribución, comprometiéndose a colocarlas en grandes superficies junto a las de autores consagrados, y en algunos casos a su promoción. EFE