Déborah Hap.

Barcelona, 28 jun (EFE).- Valeria Castro tiene 26 años y es una de las pocas productoras y desarrolladoras de videojuegos que hay en España, en un mundo en el que prima lo masculino.

Así se constata en Gamelab, la feria del videojuego y del ocio interactivo que estos días reúne en Barcelona a las empresas más importantes del sector y donde la presencia de mujeres es casi anecdótica.

En este marco, Castro se estrena como empresaria con Platonic Games, una empresa "indie" -como se denomina a los desarrolladores jóvenes e independientes que han surgido en los últimos años- y muestra sus creaciones en el espacio Indie game, con "mucha ilusión y muchas ganas de triunfar", según asegura en una entrevista con Efe.

En este espacio, más de 70 empresas españolas relacionadas con el mundo del videojuego exhiben sus novedades, juegos y contenidos y, entre ellos está "Cartesian", un juego sobre simetría que ya está en fase de promoción y que Platonic Games lanzará al mercado en julio.

Es la última creación de Castro y su socio Álvaro Gutiérrez, un joven ingeniero informático que trabaja como desarrollador.

Además de ser un gran escaparate, Gamelab es también una plataforma de negocio y un punto de encuentro para el desarrollo de la industria, y Castro espera encontrar algún inversor que le ayude a crecer, "pero con unas condiciones que sean justas y no supongan perder la propiedad del juego, como pretenden los grandes inversores", advierte.

Explica que se convirtió en empresaria porque en la firma para la que trabajaba tenía poca libertad para crear juegos afines a ella y porque "estaba cansada de hacer juegos de fútbol y golf".

Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas, esta emprendedora estudió después Diseño Gráfico e hizo un máster de Informática gráfica, juegos y realidad virtual en Madrid, donde reside actualmente, y desde los 20 años trabaja en el mundo de los videojuegos.

Ha trabajado como diseñadora gráfica en China, donde vivió un año, y en Alemania otro, "ahorrando todo lo que podía, porque en el fondo quería poder montar mi propia empresa en un futuro", explica.

Desde Platonic Games, está empezando a hacer juegos pequeños para móviles y tabletas, como Sweet Sins, su primer producto, "un 'runner' infinito ambientado en el infierno de Dante, donde controlas a los 7 pecados capitales encarnados por siete jovencitas".

En la entrevista ha explicado que el primer juego surgió porque les gustaba el estilo Arcade y querían un juego sencillo de hacer y jugar, rápido y adictivo.

Este juego se publicó hace dos meses y ya ha tenido unas 10.000 descargas, "lo que me ha permitido cubrir gastos y poder hacer el siguiente, que es Cartesian", dice, contenta de cómo van las cosas, mientras anuncia que ya tiene un tercero casi a punto para septiembre que tiene que ver con los puzles.

Sobre su trabajo, cuenta que cada juego supone unos cuatro meses de trabajo, más otros dos de promoción y que, aunque admiten hacer juegos por encargo, sólo aceptan si el cliente les permite "cierta libertad", porque ya están en disposición de "poder elegir".

En la entrevista destaca que, aunque es un mundo de hombres, cada vez hay más mujeres que entran, y calcula que ya hay medio centenar de españolas que trabajan en desarrollar o producir videojuegos, una tendencia que también se está viendo en otros países.

Recuerda que ahora casi la mitad de los jugadores son mujeres, y esto supondrá un gran cambio en un sector que mueve a nivel mundial casi 60.000 millones de euros.

Sólo en España, según datos de Gamelab, el consumo de videojuegos en 2014 fue de 996 millones de euros. EFE