Diego Tavero.

Sevilla, 26 jun (EFE).- El exconsejero de Empleo de la Junta de Andalucía entre 2000 y 2004, José Antonio Viera, se ha agarrado a su escaño como diputado en el Congreso tras la inculpación en el caso de los ERE por parte del Tribunal Supremo, ante el que declaró que carecía de formación jurídica y era un simple "maestro" de escuela.

Desde que el pasado 7 de abril José Antonio Viera inaugurara la procesión de aforados ante el Supremo y las declaraciones ante el juez Barreiro, nadie podía pensar que dos meses después el que fuera consejero de Empleo de uno de los gobiernos de Manuel Chaves iba a negarse a dejar su escaño tras la petición de un suplicatorio.

El auto de ayer del juez instructor del caso de los ERE en el Supremo, en el que se inculpa a los expresidentes de la Junta Manuel Chaves y José Antonio Griñán, al exconsejero de la Presidencia, Gaspar Zarrías, y al propio Viera, propició la renuncia a sus actas de los tres primeros pero el silencio del diputado sevillano.

Este silencio continúa, pero su proceder no ha sido el mismo que el del resto de los señalados por el juez, ya que desde hoy ha dejado de ser miembro del PSOE de Sevilla tras renunciar a su militancia, pero no a su escaño, algo que le reclama su partido, pero todo apunta que será próximamente del grupo mixto.

La decisión de Viera puede hacer que la causa permanezca en el Supremo, por lo que se ha esfumado el morbo que podía suponer la presencia de los señalados por Barreiro ante la juez de instrucción 6 de Sevilla, Mercedes Alaya.

En su comparecencia ante el Supremo el pasado 7 de abril, Viera negó tener alguna responsabilidad en el fraude de los ERE e intentó convencer al instructor de que su papel era exclusivamente "político" y "no entraba en el detalle" del control del dinero destinado a las ayudas a empresas.

Viera, que añade a la prevaricación administrativa de todos los implicados por Barreiro la imputación de malversación de fondos públicos, tiene sobre sí los indicios ya destacados por la Guardia Civil y por la propia Alaya de la concentración de ayudas a empresas de la comarca de la Sierra Norte de Sevilla.

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil consideraba que el exconsejero "pudo haber facilitado la concentración" de ayudas en esta comarca "por decisiones de diferente índole" y "con objeto de allegar fondos a determinados beneficiarios con los que mantenía relaciones, especialmente afinidades políticas".

La Guardia Civil destacaba que Viera, "en cooperación con el resto de miembros del Consejo Rector del Instituto de Fomento de Andalucía (IFA), pudo favorecer de manera desmesurada a personas de su entorno vinculadas a la comarca de la Sierra Norte de Sevilla", señalando que, como consecuencia de las decisiones adoptadas, los beneficiarios asociados a esta comarca "obtuvieron ayudas por importe total de 56.401.307,43 euros".

En este sentido, el magistrado señala que Viera intervino en los acuerdos del Consejo de Gobierno que aprobaron las siete modificaciones presupuestarias cuyo importe fue a parar al denominado "fondo de reptiles" y da credibilidad a los informes de la Guardia Civil de que ordenó beneficiar a empresas "amigas".

El juez Barreiro además considera en su auto de ayer que Viera como consejero rubricó el convenio que propició las ayudas irregulares y participó en la ejecución de los presupuestos, y añade que apelar a la "ignorancia" de lo que ocurría es algo comprensible pese a que los indicios le incriminan.

El que fuera secretario general del PSOE de Sevilla, aupado por el entonces todopoderoso en Andalucía Manuel Chaves para desbancar al díscolo José Caballos del liderazgo de los socialistas sevillanos, seguirá siendo maestro de escuela sin formación jurídica pero conocedor de que ya es "un ex" para su partido de siempre. EFE