Lara Malvesí

Bruselas, 12 jun (EFE).- Los presidentes de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, y de la Eurocámara, Martin Schulz, así como la mayoría de los eurodiputados españoles, celebraron hoy los 30 años de la firma del tratado de adhesión de España a la CEE (hoy Unión Europea), camino de avances y estabilidad pese a la crisis económica.

"Hoy hace 30 años, España se reencontró con su destino natural y político", declaró a Efe el presidente de la Comisión Europea respecto a la ceremonia de la firma del Tratado de Adhesión, una incorporación que a su juicio le sacó a España del aislamiento internacional y lo acercó a sus socios europeos en estabilidad.

El entonces presidente del Ejecutivo español, Felipe González, firmó el acta de adhesión a la CEE, que daría paso a que España, junto con Portugal, entrara de manera efectiva en el club comunitario el 1 de enero de 1986.

"Durante este tiempo, la Unión Europea ha transformado España y España ha transformado a la Unión Europea", dijo el presidente de la Comisión Europea, que también subrayó que "no tendríamos la Unión que conocemos hoy sin la contribución española a lo largo de las últimas tres décadas".

Juncker destacó "la apertura de la UE a Latinoamérica y el acercamiento del bloque a los hispanohablantes de todo el mundo".

En alusión a la crisis económica, el presidente del Ejecutivo comunitario dijo a Efe que "España es un país que demuestra que pese a las dificultades, la unión de las instituciones nacionales y europeas juntas es capaz de reorientar la situación".

El presidente del Parlamento Europeo (PE), Martin Schulz, destacó los "avances" conseguidos por España en sus tres décadas de pertenencia a la Unión, así como la "estabilidad" y "refuerzo" de la democracia en el país desde su adhesión.

El líder del PE reconoció también que "30 años después, no todos los deseos se han cumplido todavía", pero destacó que "la democracia se ha reforzado y estabilizado".

Schulz se refirió a la recesión económica que han vivido tanto España como Europa en los últimos años y dijo que "conviene seguir luchando para que las secuelas de la crisis sean lo menos duras posible".

El secretario general de los populares en la Eurocámara, Luis De Grandes, indicó a Efe que la entrada a la UE fue para España "un espaldarazo para la democracia que se estaba construyendo".

"España ha tenido un papel muy activo igualmente en la construcción europea, desde el concepto de ciudadanía, hasta la lucha contra el terrorismo o las relaciones con América Latina y la rivera sur del Mediterráneo", añadió.

Preguntado sobre si la crisis ha producido fatiga ciudadana hacia la UE, De Grandes recordó que "los españoles siempre han sido los mas europeísta de todos" y que el trabajo conjunto reformista de la UE y España está llevando a esta última a crecer por encima de la media europea.

De Grandes apuntó sin embargo que Europa "no puede conformarse, tiene que seguir reinventándose para ser útil a la gente y para que el proyecto de la gran casa europea común sea irreversible".

Desde el PSOE, la líder del grupo en la Eurocámara, Iratxe García, apuntó que la entrada a la UE significó "la conquista de los sueños y los anhelos de los españoles por formar parte de un club democrático y un espacio de libertades y desarrollo".

Para García, sin embargo, "en los últimos años ha crecido la desafección" por las políticas de ajustes y reformas dictadas por Bruselas, y afirmó que a su juicio los Gobiernos y la UE deben de tomar nota y volver a intentar a recuperar el modelo social que hacía al proyecto comunitario distinto del resto.

Críticos con esas tres décadas de pertenencia de España a la UE y sus consecuencias se mostraron otros eurodiputados españoles como Pablo Iglesias (Podemos) y Marina Albiol (IU).

"Coincidiendo con las tres décadas de la firma de la adhesión de España en la UE, podemos decir que en los últimos años en la UE las medidas de austeridad han puesto en cuestión la viabilidad política de la Unión", señaló Iglesias.

Albiol, por su parte, opinó "la UE ha sido un regalo envenenado, aunque la culpa no es de la Unión en sí misma sino de quienes han estado dirigiéndola desde su creación, que han servido a los intereses del capital y las grandes multinacionales en vez de a los ciudadanos". EFE

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