Almería, 24 may (EFE).- El director Ian Garrido López se hizo el pasado viernes con el tercer premio en la sección Cinéfondation del festival de cine de Cannes, gracias a su corto "Víctor XX", una producción que quiere hacer "empatizar a la sociedad con las personas trans a través de los sentimientos".

Esta producción fue grabada el pasado septiembre en Agua Amarga, en Níjar (Almería) y la capital almeriense y narra "la historia de una persona transexual del sur, que tiene que lidiar con su identidad, sin sentirse a gusto con ser un chico o una chica y que busca su identidad propia", ha explicado el cineasta en una entrevista con Efe.

"No es un tema tabú pero sí ignorado, a la sombra. Hay mucha ignorancia y la ignorancia genera conflictos, los conflictos generan miedo y así se crea una cadena que nunca se para" ha dicho Garrido tras advertir que 'Víctor XX' tiene además mucho de autobiográfico.

En este sentido, el director ha apuntado que "si bien es una obra de ficción", la "parte emocional" del corto se corresponde con la de su experiencia vital y pretende transmitir "cómo se ha sentido".

Con esto, quiere hacer que los espectadores tengan "un precedente emocional y no estén a oscuras cuando conozcan a una persona trans en la vida real".

"Víctor XX" es el proyecto de fin de carrera de Garrido en la ESCAC (Escuela Superior de Cine y Audiovisuales de Cataluña) y el corto que "por primera vez ha logrado que una escuela española compita en esta sección del festival de Cannes".

"Tenía claro que el tema de mi proyecto tenía que ser éste porque soy yo y creo que hay que sacar los sentimientos porque es lo que une a las personas y eso es lo que precisamente he tratado de hacer, explicar qué hay detrás de ese sentimiento" ha defendido Garrido.

En lo relativo al tercer premio de la sección Cinéfondation, Garrido ha admitido que "no tenía muchas expectativas" porque sabía que "era muy difícil" por lo que cuando escuchó el nombre de "Víctor XX" fue "toda una sorpresa".

El corto será proyectado en breve en la Filmoteca de París y el cineasta espera que su paso por Cannes le abra "muchas puertas" para tener "un doblo o triple altavoz" sobre esta realidad y "así poder llegar a mucha gente para que puedan entender lo que sucede detrás de un conflicto de identidad de género de una persona trans".

Precisamente, Garrido ha dicho que este tema "ha tenido últimamente bastante atención mediática gracias a propuestas legislativas que hacen que se esté visibilizando a las personas trans" y considera que esto puede ayudar para que la sociedad "deje de tomar esta cuestión como una enfermedad psiquiátrica".

En cuanto al por qué de rodar en la provincia de Almería, el director ha indicado que se crió en Níjar y que le "encantan" los paisajes de esta zona pues pasó allí "toda su infancia y adolescencia".

"La luz de Almería no la hay en otros sitios. La imagen, los invernaderos, el mar, el desierto son algo único. Quería rodar mi proyecto de final de carrera allí, con gente del lugar para llevarles mi experiencia", ha añadido.

Además, Garrido ha destacado el trabajo de la actriz protagonista, Alba Martínez, manteniendo que "cuando comenzó el rodaje no era actriz pero se ha convertido en una durante el mismo, recibiendo felicitaciones de todo el mundo".

La protagonista ha sido fundamental para dar forma a una trama escrita por Garrido con una idea en mente: "que más allá de las palabras, la mejor forma de entendernos es contar algo a través de las emociones".

"Estamos aquí y no pasa nada; es maravilloso ser transexual. Aunque haya mucho sufrimiento por culpa de la incomprensión, se puede vivir feliz y maravillosamente", ha concluido. EFE

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