Barcelona, 21 abr (EFE).- El actor Buster Keaton posando su mano derecha en el sombrero de la periodista Irene Polo, los entonces famosos Mary Pickford y Douglas Fairbanks en un balcón y una familia sin techo tienen en común, como se podrá ver a partir de mañana en el MNAC, que fueron retratados por la cámara de Gabriel Casas.

Hasta el 30 de agosto, el MNAC organiza, junto con el Archivo Nacional de Cataluña y la Obra Social La Caixa, la primera exposición monográfica sobre la obra del artista barcelonés, uno de los fotógrafos españoles más destacados del período de entreguerras, que entre 1929 y 1939 fue uno de los precursores de la modernidad en el retrato y el fotoperiodismo.

El comisario Juan Naranjo ha explicado hoy en rueda de prensa que en su momento fue un fotógrafo muy reconocido, que trabajó en las mejores revistas de la época y también para el Departamento de Cultura de la Generalitat, lo que provocó que al finalizar la Guerra Civil fuera represaliado y no pudiera publicar más en prensa.

Para la exposición, dividida en cuatro ámbitos (Registros, Nueva Visión, Fotografía social y Retratos), se han seleccionado 120 imágenes de las 20.000 que se pudieron salvar de su extenso trabajo, porque el resto fueron decomisadas en 1939 o se perdieron en los diferentes traslados de su estudio.

El director del Archivo Nacional de Cataluña, Josep Maria Sans i Travé, no ha escondido que han pasado veinte años desde la donación del fondo fotográfico de Gabriel Casas por parte de su hija Núria, pero hasta ahora no ha habido la oportunidad de "poner en valor estas fotografías, de darlas a conocer en sociedad".

Juan Naranjo ha destacado que ahora en Barcelona y, posteriormente, en Girona y Tarragona, se verá su obra de madurez, el momento en el que conecta con la vanguardia europea y coge protagonismo internacional a raíz de convertirse en uno de los fotógrafos oficiales de la Exposición de 1929.

El comisario ha aseverado que fue el primer fotógrafo español en empezar a combinar información con el lenguaje de la Nueva Visión, creando "nuevas narrativas visuales".

Renovó con fotomontajes y también apostó por los puntos de vista inusuales, la fragmentación, la magnificación o la repetición de elementos, con imágenes en apariencia inocentes pero que provocan inquietud en quien las observa, como una de su sonriente esposa María Formiguera acunando un muñeco.

A la vez, documentó los múltiples acontecimientos que se sucedían en la época, ya fuera la visita del rey Alfonso XIII para clausurar la Exposición Internacional de 1929, ya fuera plasmar la fiesta de las banderas en 1931 o la multitudinaria manifestación a favor del Estatuto de Autonomía de 1932.

Fotógrafo singular, fue capaz de un "gran despliegue" de recursos estéticos y también de un "interesante trabajo de denuncia", que lo conecta con los fotógrafos norteamericanos de los años veinte y treinta.

Su trabajo refleja las enormes desigualdades sociales de una ciudad como Barcelona, visitada por populares personajes como Josephine Baker y en la que también se encontraban numerosas personas sin techo o viviendo en lamentables condiciones de vida en zonas como el Somorrostro.

Por su trabajo en revistas tuvo ante su objetivo a importantes políticos del momento, desde Manuel Azaña, Francesc Macià o Lluís Companys, como a músicos como Pau Casals, escritores como Josep Maria de Sagarra o Caterina Albert (Víctor Català) o a deportistas como el boxeador Josep Gironés, a los que "cazaba" de forma natural, muchos de ellos sin que posaran para él.

La exposición se complementa con revistas, portadas de libros, carteles o folletos, espacios habituales de difusión de sus proyectos. EFE