Barcelona, 15 feb (EFE).- Después de "La cocinera", la escritora reusense Coia Valls regresa con otra novela histórica, "Amor prohibido", con la que viaja hasta el primer tercio del siglo XV para relatar una relación clandestina entre un sacerdote y la hija de un noble rural de La Seu d'Urgell (Lleida).

En una entrevista con Efe, comenta que el embrión de la narración son unos hechos reales ocurridos en Valls en 1845, cuando un terremoto sacudió esa población tarraconense y, aunque no hubo que lamentar muchas desgracias personales, sí desveló una relación amorosa entre un cura y una mujer, que acabaron considerados "unos apestados".

Esta historia la conoció Valls gracias a su madre, a quien se la había contado su progenitora, y lo que ha querido ahora, ante el hecho de que le "tocaba de cerca", ha sido cambiar nombres y trasladarla a otra época.

Hacia 2011 empezó a dar las primeras puntadas, pero no tenía con qué acabar de trabarla, por lo que dejó el texto hasta que en marzo del año pasado se publicó una carta en los periódicos de una veintena de mujeres que se dirigían al papa Francisco explicándole que tenían o habían tenido relaciones con sacerdotes.

"En ese momento vi que la historia que yo conocía merecía ser contada, a la vez que quise adherirme a las mujeres de la carta y decir bien alto que la doble moral no favorece a nadie", subraya.

El lector que se enfrente a "Amor prohibido" se verá en el valle de Camprodon (Girona), epicentro de un devastador terremoto, que, sin embargo, también provocará una relación de amor entre Marc Roselló, un sacerdote llamado a acceder a las altas instancias de la Iglesia, y Agnès de Girabent, la hija de un noble rural de La Seu d'Urgell que quiere seguir los pasos de doctoras como Margarida Tornerons o Floreta Sanoga.

Y es que esta novela le sirve, asimismo, a Valls para tratar otra cuestión como la de las mujeres que en la Edad Media no podían ejercer la medicina, a pesar de tener estudios y ser reclamadas para sus cuidados incluso por reinas, en otra demostración de doble moral.

Sobre los protagonistas de "Amor prohibido" (Ediciones B), indica que Marc "aspira a tener un alto cargo en la Iglesia, es un prehumanista, traductor, ilustrado, escribe poesía, e incluso crea una versión del 'Canto de la Sibila' que puede verse como una premonición de la catástrofe".

Agnès, por su parte, es alguien que no cede a la voluntad de su padre de casarla con un hombre poderoso y tiene como sueño continuar con los trabajos de Margarida Tornerons o Floreta Sanoga.

Valls insiste en que hay que reivindicar lo que hicieron mujeres como ellas, porque "la historia la han escrito los hombres, pero cuando hablamos sobre estas doctoras no lo hacemos ni de sanadoras ni de brujas, sino de personas que tenían acceso a una cultura muy superior a sus congéneres masculinos". EFE