México, 27 ene (EFE).- Los padres de los 43 jóvenes desaparecidos hace cuatro meses en México afirmaron hoy que no hay pruebas científicas que confirmen que sus hijos fueron asesinados e incinerados como aseguró la fiscalía, a la que acusan de pretender cerrar el caso por la cercanía de las elecciones.

"Repudiamos la forma en que el procurador (Jesús Murillo) pretende cerrar de manera descarada" la investigación de los hechos, ocurridos el 26 de septiembre pasado en Iguala, "violentando" los acuerdos alcanzados con el presidente Enrique Peña Nieto, dijo el portavoz de los familiares, Felipe de la Cruz, en rueda de prensa.

"No vamos a permitir que cierren las investigaciones que hoy dieron a conocer con la sola declaración de los asesinos", declaró, y añadió que los padres van a mantener su lucha "hasta que se nos demuestre de manera científica" lo ocurrido.

Por su parte, el abogado de las familias, Vidulfo Rosales, dijo que la investigación del caso no es concluyente, y anunció que acudirán a instancias internacionales. EFE

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