Buenos Aires, 27 ene (EFE).- El distanciamiento de la comunidad judía con el Gobierno argentino tras el escándalo político originado por la muerte del fiscal Alberto Nisman quedó hoy evidenciado con críticas de personalidades y ausencias en los actos oficiales del Día del Holocausto.

Las dos principales organizaciones judías, la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), no participaron por primera vez en el acto oficial organizado por la Cancillería argentina para conmemorar el 70° aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau.

AMIA y DAIA celebraron un acto aparte en el que, en contraste con los moderados mensajes de la semana pasada, hubo duras críticas a la presidenta argentina, Cristina Fernández, y al mensaje que difundió el lunes en su primera comparecencia pública tras la muerte del fiscal Nisman.

"Fue reduccionista en su análisis e inapropiado en este escenario, no hizo foco donde debería hacer y confunde todo", expresó hoy el secretario general de la DAIA, Jorge Knoblovits, Knoblovits, quien se declaró "realmente molesto" con el discurso de Fernández.

El acto tuvo lugar frente a la sede de la AMIA, que en 1994 fue objeto de un atentado que causó 85 muertos y a cargo de cuya investigación se encontraba Nisman.

En el acto del Gobierno participaron el representante de Naciones Unidas en Argentina, Pier Paolo Baladelli; varios ministros argentinos y el embajador de Israel, entre otros.

El canciller, Héctor Timerman, quien hoy volvió a estar en el ojo del huracán porque varias facciones de la AMIA exigieron que se le retire su membresía de la mutual, no estuvo presente debido a su participación en la reunión previa a la cumbre de la CELAC en Costa Rica, que comienza este miércoles.

Beinusz Szmukler, familiar de víctimas del Holocausto, participó también en la mesa de autoridades y, en su discurso, se refirió a la polémica causada por la muerte del fiscal Nisman y se situó en línea con el oficialismo al asegurar que "forma parte de una campaña de desestabilización contra el país".

Durante el acto se exhibió un vídeo con imágenes históricas, testimonios de supervivientes de campos de concentración y un mensaje del secretario general de la ONU, Ban Kin-moon.

También se realizó la tradicional ceremonia de las seis velas y se guardó un minuto de silencio por las víctimas del Holocausto.

Por su parte, Cristina Fernández recibió hoy en la residencia presidencial de la localidad bonaerense de Olivos a representantes de dos asociaciones de víctimas del atentado, Memoria Activa y 18J, que se cuentan entre las menos críticas con el oficialismo.

La muerte en circunstancias aún no aclaradas de Nisman cuatro días después de que presentara una denuncia contra Fernández, el canciller y varios dirigentes oficialistas ha desencadenado un terremoto político y conmoción en Argentina.

En su demanda, Nisman acusa a Fernández de orquestar un plan para encubrir a los supuestos responsables iraníes del atentado contra la AMIA a cambio de intensificar las relaciones comerciales con Irán.

En su discurso del lunes, Fernández rechazó las acusaciones y vinculó la muerte de Nisman con la investigación del atentado. EFE

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