Madrid, 19 dic (EFE).- Los seguidores de AC/DC han agotado en menos de 24 horas las cerca de 150.000 entradas puestas ayer a la venta para los tres conciertos que ofrecerá la próxima primavera en España, tras el lanzamiento de su último disco de estudio, "Rock or bust".

El primero en agotarse fue el concierto que la banda australiana tiene previsto ofrecer el 31 de mayo en el estadio Vicente Calderón de Madrid, que se quedó sin localidades a las dos horas de ponerse a disposición del público.

Los promotores anunciaron entonces un nuevo concierto en el mismo lugar para el día 2 de junio y se habilitó de forma inmediata la venta de entradas para esa fecha, que también muestra hoy ya en las plataformas de distribución "online" el cartel de "aforo completo".

Lo mismo sucede con el primero de los conciertos que los autores de "Highway to hell" ofrecerán en España, el 29 de mayo en el Estadi Olímpic Lluís Companys de Barcelona.

Este éxito de venta se ha producido a pesar del elevado precio de las entradas, de 75 u 80 euros más gastos de distribución según la zona del recinto para la que se adquirieran.

La última vez que AC/DC actuó en España fue en 2009, cuando ofrecieron cinco conciertos en el país, tres en una primera tanda en recintos cerrados en Bilbao, Madrid y Barcelona y una segunda tanda, ya a las puertas del verano, en el estadio Olímpico de Montjuic de la ciudad condal y otro en el estadio Vicente Calderón.

Esta vez la banda presentará su nuevo álbum, "Rock or Bust", que ha debutado en el número 1 en las listas de ventas de 10 países: Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Suiza, Finlandia, Francia, Noruega, Suecia y Alemania, donde además se ha convertido en el disco internacional que más rápidamente se ha vendido en casi diez años.

En España, este decimoquinto álbum de estudio se ha posicionado en el número 5 en la lista oficial de Promusicae y ya es disco de oro, mientras que en EE.UU. ha sido número 3, vendiendo más de 174.000 discos en su estreno en el mercado.

AC/DC han manifestado su voluntad de "continuar durante tanto tiempo como sea posible hacerlo y, además, hacerlo bien", a pesar de los problemas que acosan a dos de sus componentes, el guitarrista y fundador Malcolm Young, que sufre un proceso de demencia, y el batería Phil Rudd, encausado por amenazas de muerte y posesión de drogas. EFE