Huesca, 24 nov (EFE).- El pequeño pueblo pirenaico de Laguarta (Huesca), deshabitado hasta hace unos pocos años debido a la despoblación de las zonas de montaña, proyecta desarrollar un centro de observación astronómico de referencia a nivel internacional debido a las privilegiadas condiciones del entorno.

El proyecto, denominado "Laguarta: Ciudad de las Estrellas", ha sido promovido por la Agrupación Astronómica de Huesca con el apoyo del Ayuntamiento de Sabiñánigo y de la Diputación Altoaragonesa y prevé la construcción de un complejo arquitectónico junto a la localidad.

Diseñado como un hemiciclo, a la forma de un teatro romano, el recinto albergará 17 alojamientos tipo estudio y 34 cabinas de observación, todas provistas de telescopio para los profesionales o los aficionados a la astronomía.

Las cabinas dispondrán de un sistema telemático que permitirá a las personas o grupos que las contraten manejar el telescopio de observación y realizar fotografías desde cualquier parte del mundo, mientras que los apartamentos, de unos 20 metros cuadrados, dispondrán de un pequeño pasillo de acceso a su propio observatorio.

Un proyecto presupuestado en 1,2 millones de euros que se pretende financiar con fondos europeos Leader y cuya ejecución se podría llevar a cabo en 4 o 5 meses si los recursos se obtienen de una sola vez o que tendría que construirse en fases a lo largo de dos años si las aportaciones son periódicas.

Los objetivos de este proyecto son paliar la carencia de este tipo de centros en Europa, con dos únicas instalaciones en Bélgica y Suecia que no disponen, sin embargo, del número de días despejados que se dan en Laguarta; y promover un turismo astronómico.

Laguarta, que dispone de suministro eléctrico tan solo desde 2006, quedó deshabitado a mediados del siglo pasado, aunque el interés de varias familias por asentarse en la zona ha favorecido la recuperación de este núcleo, dependiente de Sabiñánigo.

Su ubicación, a 1.150 metros de altitud, y sus condiciones de visibilidad nocturna, sin contaminación lumínica ni por aerosoles, hacen de este punto del Pirineo altoaragonés, ubicado en el recóndito valle de la Guarguera, un lugar "ideal" para la observación astronómica.

Por esta razón, la Agrupación Astronómica oscense ha iniciado ya los trámites para obtener para esta zona, que suma cada año más de 200 días de cielo despejado, la certificación internacional Zona Star Light.

Según Solanes, se ha servido de los reconocimientos gastronómicos de la Guía Michelín para subrayar que las mediciones realizadas por los miembros de la asociación en la zona permitirían acreditar el punto elegido con tres estrellas de calidad, muy por encima de los requisitos exigidos por el organismo certificador.

Aunque todavía no se han tomado decisiones sobre precios, la agrupación, que se hará cargo de la gestión del complejo, prevé que las cabinas cuesten a los interesados un máximo de 200 euros al mes, muy por debajo de las cantidades de otras instalaciones similares en el mundo que promueven alquileres por horas. EFE