Jose Oliva.

Barcelona, 11 oct (EFE).- La escritora francesa Katherine Pancol, que acaba de publicar la segunda novela de su trilogía "Muchachas", donde aborda la violencia de género, ha dicho que "la escritura sirve para ver lo que quieres olvidar".

"Muchachas" -su título original en un homenaje a España, que lanzó su anterior saga al éxito internacional- es el nombre de esta trilogía de más de 1.400 páginas, por las que desfilan personajes que se mueven en diversos escenarios, desde Nueva York a la Borgoña, pasando por Londres o Miami; pero también otros que ya aparecieron en la anterior "Trilogía Animal".

Aunque en todo el mundo ha aparecido en tres volúmenes consecutivos, "Muchachas", explica la autora a Efe, es en realidad "una obra de 1.400 páginas dividida en tres partes porque era demasiado larga, pero es mejor leer las tres para entender la historia en su globalidad".

El título alude, según explica, a las mujeres, heroínas de diferentes edades y condiciones, que pueblan esta novela en la que explora de manera especial la violencia de género.

Sin embargo, no piensa que se pueda adscribir su novela al llamado género femenino: "Una novela es una novela y no creo que a Balzac se le etiquetara como autor de novela masculina".

Cuando escribe, la escritora francesa necesita un punto de arranque que le haga "estallar", y en el caso de esta trilogía el desencadenante fue presenciar cómo una mujer embarazada era brutalmente agredida por su marido delante de sus hijos en un café.

En un pueblo cerca de Lourdes vio a aquella joven mujer embarazada, "tan guapa como Brigitte Bardot en sus inicios", y cómo era golpeada con violencia por su marido; sus dos hijos preguntaron al padre qué había hecho la mamá, a lo que él contestó: "Si vosotros no lo sabéis, ella sí lo sabe", una frase que, según comprobó después en su investigación, suelen repetir los maltratadores.

Para remediar la impotencia de no haber podido hacer nada, pues incluso la propia Pancol fue amenazada por el hombre, pensó "escribir para tratar de entender la mentalidad de la mujer y del hombre y para que la gente sea consciente de que ocurre más veces y mucho más cerca de lo que pensamos".

"La escritura no cura, pero haber escrito esta historia de una mujer maltratada es como si le rindiera un homenaje, como si diera legitimidad a aquella mujer que sólo tenía miedo y vergüenza. Me encantaría recibir un email de aquella mujer".

Pancol alcanzó el éxito en 2006 con la historia de Joséphine Cortès, la protagonista de "Los ojos amarillos de los cocodrilos", "El vals lento de las tortugas" y "Las ardillas de Central Park están tristes los lunes", la "Trilogía Animal", que la aupó a la lista de los diez autores más vendidos de Francia, con más de 6 millones de ejemplares vendidos y traducción en 29 países.

En "Muchachas" repiten también personajes de su anterior trilogía. "No quería, pero al final Hortense, Josephine y Philippe, empezaron a poner voz a mis ideas".

Revela Pancol: "Balzac y Colette siguen siendo mis referentes literarios; Balzac porque describía la sociedad francesa en su globalidad, el periodismo, el teatro, la aristocracia, el mundo rural, el mundo de la política, y también describió muy bien el corazón de las mujeres, y Colette por el estilo".

La autora gala escribe pensando en ella, porque "no hay un lector ideal y lo bonito de escribir es que los lectores se pueden apropiar de tus historias y hacer con ellas lo que quieran", y Hortense cristaliza un poco esa idea: "Algunos la adoran, otros la detestan y otros querrían que desapareciera".

Apunta Pancol que "probablemente habrá un tomo cuatro de 'Muchachas', a pesar de que la historia se ha acabado en el tercero, pero siempre se puede continuar". EFE