Sao Paulo, 13 ago (EFE).- Brasil y Perú colaboran para saber más detalles sobre los motivos que llevaron recientemente a una tribu del estado brasileño de Acre a mantener contacto con la civilización, informó hoy la Fundación Nacional del Indígena (Funai) del gigante latinoamericano.

El primer avistamiento de esta tribu tuvo lugar el pasado 27 de junio, cuando miembros de la FUNAI estaban pescando y vieron a dos indígenas a los que se les había caído una cesta de limones en la orilla del río Envira.

La entidad pública de atención a los indios en Brasil consiguió acercarse al grupo aislado gracias a la intermediación de miembros de la etnia Ashaninka que viven en la aldea Simpatia, ubicada uno de los márgenes del río Envira y que recibe atención sanitaria de la Funai.

Los antropólogos de la Funai aseguran que todavía no están claros los motivos por los que esta tribu decidió ponerse en contacto con los Ashaninka, pero creen que puede deberse a la presión ejercida por los madereros peruanos.

La Fundación, a través del Gobierno brasileño, envió un "conjunto de preguntas" a Perú, país fronterizo con el estado de Acre, para que pueda ayudar a los investigadores a obtener más información sobre la tribu, informó hoy la entidad.

"Con las respuestas que el Gobierno de Perú nos mandó (hoy), vamos a buscar formas de actuar conjuntamente para realizar la protección no sólo de ese grupo que realizó el contacto, sino también con otros que viven en la región", señaló la presidenta de la Funai, María Augusta Assirati, en una rueda de prensa.

Un grupo de 24 indios está en contacto permanente con la Funai en la Base de Protección Medioambiental Xinane, donde algunos de ellos fueron trasladados en un primer momento al ser diagnosticados leves problemas de salud.

Tras ser realizados algunos exámenes médicos, los indígenas regresaron a sus cabañas -cuya distancia de la base no fue comprobada- pero volvieron de nuevo a la Base de Protección Medioambiental Xinane.

"Existe, en el primer momento, una serie de desconfianzas sobre nosotros, sobre nuestras intenciones", comentó el coordinador general de Indios Aislados y Recién Contactados de la Funai.

De acuerdo con el coordinador de Protección y Localización de Indios Aislados de la Funai, Leonardo Lenin, las presiones generadas por madereros y otros grupos provocan cambios en la vida de los indígenas y les empujan a buscar nuevos contactos.

Según la Funai, algunos de los indios que se encuentran en la base Xinane relataron situaciones de peligro y miedo.

La Funai cree que en el Amazonas brasileño existen 104 registros de indígenas que viven en aislados, aunque sólo 26 han sido confirmados, localizados y seguidos por la Fundación. EFE