Madrid, 31 jul (EFE).- El Supremo ha confirmado la suspensión de seis meses que el Consejo del Poder Judicial impuso al juez José María Magán por menospreciar a la Generalitat catalana y al propio idioma catalán en varias sentencias dictadas cuando ejercía como magistrado en Lleida.

En noviembre de 2013 el Consejo General del Poder Judicial suspendió por seis meses a Magán. Él recurrió ante el Supremo en un escrito en el que solicitaba la paralización de la sanción en tanto no se resolvía el fondo del asunto, pero el alto tribunal denegó su solicitud, por lo que Magán ha estado seis meses fuera del ejercicio.

Se da la circunstancia de que José María A. Magán, nacido en Barcelona, acaba de reincorporarse a un nuevo destino que él pidió -en Alicante-, donde volverá a ejercer como magistrado después de haber cumplido la sanción ahora confirmada.

En su sentencia de hoy, esta vez ya resolviendo el fondo del asunto, el Supremo identifica "una indiscutible" y "elevada carga de menosprecio" en las "expresiones desconsideradas" que de manera reiterada utilizó respecto a la presidencia catalana y el propio idioma catalán el magistrado sancionado, cuya conducta considera "impropia" de quien desempeña la función de juzgar.

"La sanción impuesta" no constituye "un ataque a la independencia judicial" porque no se pronuncia sobre las resoluciones del juez suspendido, sino sobre "las expresiones que constituyen una grave falta de consideración hacia la Generalitat de Cataluña", expresiones que "nada tienen que ver con el fallo y que constituyen un exceso", critica el Supremo.

Magán, que ya había sido sancionado anteriormente, hacía en sus sentencias apreciaciones como "esta es la prueba más evidente de la marginación lingüística que, utilizando el dinero público, está llevando a cabo la Administración regional catalana" o "solamente desde un odio ideológico muy profundo hacia la lengua castellana pueden entenderse actitudes de fanatismo lingüístico" como el ejercido por la Generalitat.

Se refirió a la administración catalana acusándola reiteradamente de "actuar contra la Constitución", de "intolerancia lingüística", de "desprecios" hacia la lengua castellana, "prepotencia" hacia el ciudadano o "deslealtad institucional".

El juez José María A. Magán Perales ya había sido sancionado con anterioridad a esta suspensión pues, por ejemplo, fue expedientado por anular una multa de tráfico impuesta por el Ayuntamiento de Barcelona a una conductora leridana debido a que el municipio contestó en catalán al recurso que interpuso ésta.

En diciembre de 2013 el Supremo confirmó la multa de 2.400 ? que el Poder Judicial le impuso en relación con ese asunto y por faltar al respeto a la Administración central y catalana al acusar a los funcionarios de tráfico de "celo" recaudatorio "inconmensurable".

En otras ocasiones anteriores Magán ya había sido expedientado por considerar "una falta de respeto y de mínima educación" el uso de la lengua catalana en los Juzgados en asuntos que afectan a personas de fuera de la comunidad o por dudar de la solvencia de Generalitat.

En 2012 el CGPJ estimó un recurso suyo y anuló la orden del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que le prohibió usar ese símbolo en su sala por entender que contradecía la neutralidad que debe presidir en las actuaciones judiciales.EFE