José Antonio Diego

Alcobendas (Madrid), 26 jul (EFE).- Un cruce de alabanzas entre Manuel Olmedo y David Bustos, ganadores de sus respectivas semifinales en los campeonatos de España, otorgó perfiles versallescos a una final de 1.500 que augura un cerrado duelo entre los dos mediofondistas españoles más en forma.

Olmedo, campeón de Europa en pista cubierta en 2011, y David Bustos, medallista de bronce en los continentales al aire libre un año después, ratificaron sobre la pista que están "un peldaño por encima del resto", como admitió el segundo.

Los dos dominaron sus respectivas series. Olmedo ganó la primera con 3:44.92; Bustos la segunda con 3:46.49. Mañana se jugarán un título que han acaparado los cuatro últimos años. El sevillano se lo llevó en 2009 y 2010, el balear los dos últimos años.

Ninguno de los dos quiso revelar sus cartas para la final -"ganará quien corra mejor tácticamente", apuntó Bustos-, pero ambos son conscientes de que un triunfo de cualquiera que no sean ellos constituiría un fracaso para los dos.

Nuria Fernández, en posesión de mínima europea en 1.500 y 5.000, busca "chispa" al inscribirse aquí en la primera distancia pese a que su objetivo en los Europeos de Zúrich es, sin ninguna duda, la segunda. Hoy se ganó un puesto en la final de 1.500 sin despeinarse y mañana partirá como favorita. La calidad de su reciente marca en Bélgica (4:04.67) puede, paradójicamente, echar abajo sus planes de correr los 5.000 en Zúrich, porque, frente a la escasez de efectivos en 1.500, en 5.000 hay exceso de aspirantes a la selección.

La velocidad otorgó la reválida en la rama femenina a Estela García, que ganó por segundo año en Alcobendas, esta vez con 11.72, y arrojó un campeón inédito en hombres: después de cinco títulos consecutivos del plusmarquista español, Ángel David Rodríguez, el catalán Adriá Burriel aprovechó la ausencia por lesión del madrileño para obtener su primera corona con un tiempo de 10.34 muy estimable con viento contrario (-0,5).

En triple, pocas horas antes de que Ana Peleteiro defienda en Eugene (EEUU) su título mundial júnior, Ruth Ndoumbe, campeona de España en 2009 y 2010, cortó una racha de tres títulos consecutivos de Patricia Sarrapio. La atleta del Valencia fue la única que superó -y por cuatro veces- los 14 metros. Ganó con 14,15, récord personal, mientras Sarrapio fue segunda con 13,86.

Berta Castells redondeó la docena de títulos en martillo. No estaba, por lesión, la atleta que comparte con ella la plusmarca nacional, Laura Redondo, y eso simplificó el trabajo de la tarraconense, que venció con una marca de 68,10 y un margen descomunal de 11 metros sobre la segunda, María Acevedo (57,86).

Fue el día de veteranos ilustres. Naroa Agirre cerró su séptimo título atacando, sin éxito, su récord de España con el listón en 4,57, después de haber saltado 4,42; Mercedes Chilla recuperó el título en jabalina con 55,94, y ya tiene diez; Úrsula Ruiz dominó abrumadoramente en peso con 17,15, y Javier Bermejo se despidió del atletismo de elite con un segundo puesto y un nuevo récord de España de veteranos (+ de 35 años), con 2,20. Miguel Ángel Sancho, con 2,22, le negó el triunfo al de Puertollano en su despedida.

Los campeonatos tuvieron un despegue espectacular. A las 9.00 de la mañana, Julia Takacs comenzó una exhibición en 10.000 metros marcha que acabó entregándole el primer título en juego y, por segundo año consecutivo en la misma pista, un nuevo récord de España y la mejor marca mundial del año (42:23.37).

"Una pena lo de los Europeos (no está en el equipo español), porque sé que lo haría muy bien", comentó. Las tres fijas para los campeonatos continentales se clasificaron justo a continuación de ella: Raquel González, Beatriz Pascual y María José Poves. EFE