Concha Tejedor

Madrid, 1 jun (EFE).- Dario Villalba, de quien Warhol dijo que era un pintor del Pop-Art "con alma", ofrece en Madrid una exposición "homenaje al dolor", en la que sus imágenes de sin techo, chaperos y marginados coincidirán con las latas de sopa Campbell y otros "Mitos del Pop" que llenarán el Thyssen y el Reina Sofía.

"Soy anti 'pop art'", asegura a Efe Dario Villalba (San Sebastián 1939). "Mi obra es mucho más espiritual y vivencial. Toda mi actitud ante la humanidad. El Pop puede ser la cosa más de cartón piedra. A Warhol le pareció que en mis obras había algo anímico, que el Pop más bien lo transforma en marca, como la Marilyn, casi como cartón piedra".

Pero entre los "Mitos del Pop" que el Thyssen inaugura el próximo día 9 estará una de las obras más conocidas de este pintor pionero en el uso de la fotografía como soporte y presente en los principales museos del mundo, su retrato de "Jones", que coincidirá también en el tiempo con otro grande del pop, de quien fue amigo, Hamilton, en el Reina Sofía.

Un acróstico de Hamilton se puede ver hasta agosto en la exposición de Darío Villalba abierta en la Galería Freijo, con el título de "Testigo Documental. El poder de la imagen en Darío Villalba".

"Esta es una exposición exquisita e íntima, entrañable -dice el artista-. Estas obras son un homenaje al dolor, que hago siempre a partir del ser humano, que me distancian del arte pop, porque yo hago hincapié en el lado bello y patético de la Humanidad".

Aunque, asegura, siente gran admiración por Warhol y todos los grandes artistas del Pop que llegarán este verano a Madrid, como Rauschenberg, Lichtenstein o Wesselmann.

"La fotografía es pintura y la pintura es fotografía" ha dicho siempre y lo ha demostrado en más de cuarenta años de creación. Darío Villaba pinta sobre fotografía, la chorrea, la tacha, la fragmenta, la multiplica.

La exposición está centrada en la "Demente" (1974), una de sus obras míticas de la técnica conocida como "encapsulados", que tuvieron gran éxito internacional y le valieron el Premio de la Bienal de Sao Paulo en 1973 y el reconocimiento mundial.

El impactante rostro de la "Demente", de más de dos metros y medio por dos, una mujer al límite del horror que Darío Villalba vio en un hospital, encapsulado en metacrilato transparente, como una crisálida y suspendido en el espacio, llena una de las salas de la Galería.

Acompañan a la "Demente" setenta de los tres mil documentos básicos de Darío Villalba, seleccionados por la galerista Angustias Freijo y el artista, obras fechadas entre 1964 y 2001 de pequeño formato.

"El hombre ha sido lo que me ha inspirado", insiste Darío Villalba y el crítico Francisco Calvo Serraller destaca en el catálogo que "todo este conjunto icónico realza, a la vez, el valor de la vida humana como algo a la vez único y comunitario".

"Los documentos básicos son mi diario estético intimo, mis vivencias, las cosas que me llaman la atención. La biografía de cada obra está unida a mi propia biografía", indica el artista.

"En la juventud primera -recuerda- era más bien el dolor lo que me impactaba y lo que yo pretendía captar, pero a medida que me fui haciendo más maduro mi mirada se hizo más promiscua y eran distintas cosas las que me llamaban la atención, desde mis pies cansados, hasta adolescentes, mendigos o gentes sin hogar".

Uno de los artistas más reconocidos que surgieron después de El Paso y el expresionismo abstracto, creador de un lenguaje personal en respuesta al informalismo y que se alejó del "pop art" y el arte conceptual de entonces, Darío Villalba se sobrepone a su mala salud con la ayuda de una silla de ruedas y continúa trabajando con optimismo en su estudio de Madrid.

En México, después del verano, presentará una exposición con sus últimas obras en la Galería Luis Adelantado, en la que ya expuso en 2011. EFE

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