Madrid, 27 may (EFE)- Aunque su madre le decía que cantaba mal hasta en la ducha, Henry Méndez ha logrado hacerse un hueco en el mundo de la música y tras conseguir súperventas con "Rayos de sol" o "El tiburón", presenta "Dale Mambo", su primer álbum en solitario con el que pretende ser "algo más" que la canción del verano.

El cantante dominicano, afincado en Barcelona, ha reconocido hoy en una entrevista con Efe que está "un poco nervioso" con la salida de su primer CD, desde hoy a la venta, porque es "una responsabilidad mucho más grande que sacar sencillos".

"Dale Mambo", que contiene versiones de sus canciones más conocidas, incluye temas inéditos en los que ha contado con la colaboración de artistas como Dulce María, ex componente del grupo Rebelde, con la que interpreta "No regresa más" o la española Dama, que le acompaña en la versión acústica de "Noche de estrellas".

Sus primeros pasos en la música, muy presente en su vida desde que era pequeño gracias a su abuelo, que tocaba el acordeón en un conjunto de música regional de República Dominicana, fueron en el hip hop.

"Con el rap aprendes a 'disuadir' los problemas a través de la música, soltando lo que se te pasa por la cabeza sin ningún tipo de censura", destaca.

Aun así, Méndez nunca ha utilizado frases agresivas en sus letras, ya que pretende "ser dulce" con un lenguaje "cuidado y simpático" que pueda llegar a todos los públicos, desde los más niños a los adultos.

En cuanto a la piratería, el interprete dominicano considera que es un dilema y que aunque se debería "cortar de forma tajante" es normal que la gente no se compre un disco o pague una entrada de cine con un sueldo de 800 euros.

"Es verdad que a muchos les cuesta meter mi música en la cultura pero la verdad es que los números hablan por sí mismos y seguimos trabajando con el objetivo de que todo el mundo baile, disfrute y que no piense en problemas", señala.

El cantante, que no imagina su vida sin la música, tiene su propio sello discográfico, Flow Records, con el que apuesta por nuevos talentos, a los que tiende la mano con la intención de que puedan firmar su primer contrato.

Con "Dale Mambo" sigue en la misma onda de hacer letras positivas porque, argumenta, "para hablar de problemas está la política" e intenta sonreír siempre ya que considera que su felicidad y su "buen rollo" es lo que logra que sus canciones sean más pegadizas y bailables.

Méndez se considera un privilegiado por dedicarse a lo que más le gusta, reconoce, pero tiene claro los sueños que le quedan por cumplir, como ganar un premio importante que le de reconocimiento, aunque es un tema que no le obsesiona: "intento disfrutar de mi carrera, mi familia y mis amigos", concluye. EFE