Taipei, 10 abr (EFE).- Unos 200 universitarios taiwaneses finalizaron hoy 24 días de ocupación del Parlamento isleño, tras movilizar a la opinión pública contra un acuerdo de servicios con China y lograr promesas parlamentarias de mayor supervisión de los acuerdos con Pekín.

Los estudiantes fueron recibidos a su salida del Parlamento por decenas de seguidores, que convocaron una manifestación y repitieron los lemas de la protesta de oposición al pacto de servicios y de exigir mayor democracia, transparencia y supervisión de los acuerdos con China.

"No cederemos en supervisar al Gobierno", dijo el dirigente estudiantil Lin Fei-fan, quien prometió más movilizaciones si no se aceptan todas las exigencias de este movimiento, que ha tomado como símbolos el girasol y las camisetas negras, en referencia a la transparencia que piden y la opacidad que atacan.

Las protestas comenzaron el 18 de marzo, un día después de que se intentara acelerar la aprobación legislativa de un Acuerdo de Comercio en Servicios con China, sellado en junio de 2013 pero paralizado en el Parlamento desde entonces.

El 23 de marzo, tras una conferencia de prensa del presidente taiwanés, Ma Ying-jeou, que decepcionó a los estudiantes, otro grupo forzó su entrada en la sede central del Gobierno taiwanés y lo ocupó hasta su desalojó pocas horas después.

Unos 3.000 policías trataron de dispersar a los manifestantes alrededor de la sede central del Ejecutivo con porras y cañones de agua, lo que ocasionó más de cien heridos leves.

Desde el inicio, los estudiantes contaron con el apoyo del opositor Partido Demócrata Progresista (PDP), de sectores taiwaneses opuestos al acercamiento a China y de quienes temen que permitir el ingreso de capital chino en los servicios afecte negativamente a la economía y a la seguridad nacional.

Una semana después, el 30 de marzo, fue convocada una manifestación contra el pacto con China, que comenzó frente al Palacio Presidencial y llegó hasta el Parlamento y que, según los organizadores, contó con medio millón de personas, 116.000 según la Policía.

Tras intentos fallidos del presidente, Ma Ying-jeou, y del primer ministro, Jiang Yi-huah, de entrevistarse con los estudiantes, el presidente del Parlamento, Wang Jin-pyng, les visitó el 6 de abril y prometió no revisar el pacto con China hasta que se promulgue una ley de supervisión de los acuerdos con Pekín.

Los estudiantes recibieron las palabras de Wang como "la primera respuesta de buena voluntad" y el 7 de abril anunciaron que hoy finalizarían la ocupación parlamentaria.

El éxito del movimiento, según los expertos isleños, se debe a su opción por métodos no violentos, pero también a la división en el gobernante Partido Kuomintang entre los partidarios del presidente Ma Ying-jeou -cuya popularidad ha caído en recientes encuestas- y los del portavoz del Parlamento Wang Jin-pyng.

La falta de comunicación del Gobierno con la opinión pública y el creciente desempleo entre los jóvenes taiwaneses, unidos a problemas económicos en el colectivo como bajos sueldos y falta de vivienda, también contribuyeron a impulsar la protesta.

"Estas protestas han canalizado un descontento en los sectores independentistas frustrados ante la imposibilidad de detener las políticas de acercamiento a China del Gobierno, que cuenta con mayoría absoluta en el Parlamento", dijo a Efe el observador político isleño Huang Chi-fan.

El fin de la ocupación no supone la suspensión de los movimientos de protesta contra el acuerdo de servicios con China y lo que consideran "falta de transparencia" en las negociaciones con el régimen comunista. EFE