Pekín, 1 abr (EFE).- Lin Zulian, el alcalde del pueblo chino de Wukan (sur del país), cabeza de las célebres protestas que hace dos años lograron expulsar a los líderes oficialistas de la localidad, fue reelegido en los comicios celebrados el lunes, confirmaron hoy los medios estatales chinos tras el escrutinio.

Lin recibió más del 60 por ciento de los votos en unas elecciones a las que estaban convocados 9.100 votantes (aquellas personas mayores de 18 años en el pueblo, de 13.000 habitantes), y que contaron con una participación superior al 90 por ciento, según la información de la agencia oficial Xinhua.

Las protestas de Wukan, ocurridas a finales de 2011 y que duraron más de tres meses, trascendieron dentro y fuera de China debido a que los habitantes del pequeño pueblo de la provincia de Cantón lograron echar a los dirigentes (no sólo de sus puestos, sino hasta de la localidad), a los que acusaban de corrupción.

Uno de los líderes de las protestas murió bajo custodia policial entre sospechas de que fue maltratado, y otros cuatro fueron detenidos durante un intento de negociación con las autoridades, mientras la localidad era visitada por decenas de medios internacionales y bloqueaba sus accesos con barricadas.

Tras aquella victoria de los habitantes de Wukan, en marzo de 2012 se convocaron elecciones directas para dirigir la localidad, en las que el ganador Liu fue elegido alcalde y el perdedor, Yang Semao, fue designado su "número dos".

Los comicios de este año se han visto enrarecidos por las acusaciones de corrupción que en las semanas previas a la elección se lanzaron contra varios miembros del actual Ayuntamiento, entre ellos Yang, quien el pasado 14 de marzo fue detenido por sospechas de aceptación de sobornos.

Según vecinos de Wukan citados entonces por el diario "South China Morning Post", las acusaciones contra el actual gobierno local mostraron que las autoridades aún intentan acabar con el sistema democrático que los habitantes del pueblo lograron instituir hace tres años, y ligarlo de nuevo al Partido Comunista. EFE