Javier Marín

Stone Town (Tanzania), 14 feb (EFE).- Pese a la crisis y la piratería que lastran la cooperación cultural, el proyecto "Vis a Vis", de Casa África, avanza contra viento y marea en la construcción de un puente musical permanente entre África y España.

La quinta edición de esa iniciativa se celebra este fin de semana en Zanzíbar, el archipiélago tanzano donde la música y otras formas de expresión artística son, como su océano transparente y el olor de sus especias, una constante natural.

Stone Town, capital de este grupo de islas declarada Patrimonio de la Humanidad en 2000, acoge uno de los festivales musicales de mayor relevancia entre los limitados círculos culturales de África Oriental: el Sauti Za Busara ("Sonidos de la Sabiduría").

El certamen tiene lugar entre los muros de una famosa fortificación construida en el siglo XVII para defender la isla del ataque portugués (el llamado "Old Fort"), y propone cuatro noches de música interpretada por 32 grupos procedentes de 19 países, una de las mayores celebraciones de la diversidad cultural africana.

Y en su interior, ya opera la quinta edición de los encuentros profesionales entre programadores españoles y músicos africanos, bautizados como "Vis a Vis", un proyecto de diplomacia alternativa que maneja el acercamiento entre países en código musical.

Un grupo de programadores culturales, en su mayor parte directores de festivales multiétnicos como La Mar de Músicas, Pirineos Sur o Imagina Funk, buscan a dos bandas africanas para incluirlas en sus programaciones y facilitar su gira por España.

La iniciativa surgió hace cuatro años, en un intento de Casa África para fortalecer la presencia de la música africana en los escenarios españoles y dotarla de continuidad, sin necesidad de recurrir a viejas influencias coloniales.

"Antes tenías que pasar por París para contratar músicos africanos", recuerda a EFE Juan Jaime, jefe del área de Cultura y Educación de Casa África, un consorcio público de política exterior español.

"Lo que quisimos -explica- fue establecer un mecanismo para que los festivales que suelen apostar por la música africana tuvieran contacto directo con un país africano y pudieran escuchar todo lo que se cuece en él".

Sin embargo, el mecanismo ha transcendido más allá de sus objetivos iniciales, permitiendo que algunos músicos vivan el sueño universal de la música contemporánea: grabar una canción en el ordenador de su habitación y acabar de gira por todo el mundo.

Esto, según apunta Jaime, es mérito de los directores de festivales que participan en el "Vis a Vis", quienes reconocen el talento sin importarles si sus autores cuentan con algún disco editado o con experiencia previa.

Así sucedió con la banda senegalesa Takeifa, formada por los cinco hermanos Keita, representantes de una nueva generación que aspira a traspasar las reaccionarias fronteras de la tradición africana.

Takeifa, que componían una música pop que "los senegaleses no comprendían" -como ellos mismos admiten-, lograron editar su primer álbum, "Diaspora" (2008), y demostraron a sus compatriotas que las combinaciones de notas y sonidos superan los rígidos esquemas de la música tradicional de su país.

También convencieron al público español y al resto de Europa, donde sus conciertos en festivales, como el Womad, son frecuentes desde hace tres años.

La oportunidad no se circunscribe a los grupos, pues los festivales españoles, su público y en general la cultura musical española, también resulta enriquecida.

"El Vis a Vis nos permite escapar de los estereotipos de la música africana. Normalmente, solo podemos acceder a los grandes nombres, porque sus promotores están en Europa, pero esto nos ayuda a mostrar al público español algo más que lo obvio", asegura a EFE el director del festival Pirineos Sur, Luis Calvo.

El proyecto tiene incluso un notable impacto en los propios países de donde proceden los músicos.

"Pasó en Cabo Verde y en Etiopía (ediciones anteriores). Cuando una banda consigue salir al exterior, genera un gran movimiento entre los grupos de su país", añade el director del festival Etnosur, Pedro Melguizo.

Pero el "Vis a Vis" no es solo un detector de talento y un promotor de la cooperación cultural, también es una eficaz herramienta diplomática que logra sus conquistas apelando al orgullo de la cultura africana.

"Cuando toca organizar una nueva edición, le explicamos al Gobierno que hacemos esto porque queremos que la música de su país se conozca en España. La reacción de todos los países en los que hemos estado es de entusiasmo y agradecimiento sincero", explica Jaime, consciente de haber dado con "una muy buena idea".

De momento, la experiencia ha obtenido resultados "muy satisfactorios", y la intención de Casa África es prolongarla durante los próximos años.

El sonido de la música diplomática, pues, seguirá uniendo a España y África...EFE