Washington, 31 feb (EFE).- Estados Unidos estudia conmutar las penas de los presos encarcelados por delitos menores de drogas antes de 2010, cuando el Congreso aprobó una ley para acabar con la disparidad entre las condenas por posesión de cocaína, más consumida por los blancos, y las de "crack", más popular entre los afroamericanos.

En una reunión con abogados penalistas en Nueva York, el subsecretario de Justicia de Estados Unidos, James Cole, pidió a los letrados que ayuden con las solicitudes de clemencia a los reos condenados en los años ochenta, durante la epidemia del "crack" en Estados Unidos, que disparó el número de robos y asesinatos.

En diciembre del año pasado, el presidente estadounidense, Barack Obama, hizo uso de su poder constitucional para otorgar clemencia e indultó a ocho reos condenados a largas penas de cárcel por delitos menores de drogas.

"Hay más presos condenados por delitos menores y no violentos relacionados con las drogas que siguen en prisión, y que habrían recibido una condena sustancialmente menor si hubieran sido detenidos hoy -bajo la ley de 2010-. Esto no es justo y perjudica a nuestro sistema de justicia penal", dijo el subsecretario de Justicia, James Cole, en una reunión con abogados en Nueva York, según informaciones de los medios estadounidenses.

Esta iniciativa del Departamento de Justicia se enmarca en los esfuerzos de la Administración Obama para acabar con la disparidad entre las condenas por posesión de cocaína, más consumida entre los blancos, y su derivado el "crack", más popular entre los afroamericanos, una brecha a la que se atribuye el encarcelamiento desproporcionado de los afroamericanos.

La ley de 1986, que estuvo vigente hasta el año 2010, establecía que una persona detenida por posesión de "crack" recibía la misma sentencia que otra con una cantidad cien veces mayor de su modalidad en polvo (la cocaína).

La nueva legislación, una promesa de Obama en su campaña de 2008, redujo ese ratio a un porcentaje de 18 a uno.

La ley de 2010 también eliminó la condena a cinco años obligatorios de cárcel para aquellas personas a las que se detuviera por primera vez por posesión de "crack".

El Congreso estudia ahora una ley para dar retroactividad a las nuevas normas, lo que podría traducirse en la reducción de condenas para unos 12.000 presos.

Alrededor de 30.000 reos, el 15 por ciento de los presos en Estados Unidos, están encarcelados por delitos relacionados con el "crack", según los últimos datos del Gobierno, de finales de 2011.

En 2010 hubo un gran consenso tanto en las filas demócratas como republicanas para aprobar la nueva legislación, pero la cuestión de la retroactividad despierta más reticencias entre los legisladores.

De este modo, no esta claro por el momento el futuro que tendrá un texto aprobado ayer por la comisión de Justicia del Senado, que recoge el derecho de los presos condenados antes de 2010 a pedir clemencia a los jueces y ver reducidas sus penas. EFE