Guadalajara (México), 8 dic (EFE).- México les debe a los "dreamers" originarios de este país "una mirada justa y generosa", pues carga con la responsabilidad de haberse olvidado de sus familias cuando se marcharon, declaró hoy a Efe la periodista Eileen Truax.

"Se nos olvida como Gobierno y como sociedad que estos chicos eran nuestra responsabilidad. Estados Unidos les dio educación y salud y ahora ellos exigen ciudadanía, pero no es la obligación legal de Estados Unidos. Hay una obligación moral, sin duda", dijo a Efe la autora del libro "Dreamers. La lucha de una generación por el sueño americano".

Para Truax, "la obligación legal y constitucional de dar educación y protección a los ciudadanos mexicanos, estén donde estén, es del Estado mexicano", y éste les ha fallado.

"En el momento en que las familias cruzaron la línea, se olvidó de ellos. Y la sociedad también les falló", señala esta periodista que se ha dedicado desde 2010 a hacer un libro sobre el movimiento de los "dreamers" (soñadores) en EE.UU., que en su mayoría son mexicanos.

Según datos del Centro Pew, en total hay 1,7 millones de "dreamers", de los cuales 74 % son de origen mexicano.

Truax recuerda que los "dreamers" son hijos de inmigrantes indocumentados que fueron llevados a EE.UU. por sus padres siendo menores de edad, cuya problemática es prácticamente desconocida en este país a pesar de ser mexicanos la mayoría de ellos.

"Sería un experimento interesante ir a hablar con los legisladores (de México) y preguntarles qué es un 'dreamer'", señaló.

En el libro narra situaciones dramáticas como la de Nancy Landa, una mujer de origen mexicano interceptada y deportada en un mismo día y que no tenía amigos, ni familia, ni conocimiento pleno del idioma cuando las autoridades migratorias la dejaron en Tijuana en 2009.

En general, según Truax, "el Gobierno mexicano no está preparado para recibir a sus migrantes cuando regresan" a pesar de que son más de un millar los que son devueltos a través de la frontera cada día.

"El que vuelve y ha vivido aquí, a los treinta años, tiene un lugar al que volver, sabe más o menos a qué equivale un dólar en pesos, pero uno de estos chicos (los 'dreamers') no está preparado", abundó.

La periodista de investigación elogia al movimiento y algunos valores como la "la solidaridad, la generosidad, la valentía" y "la confianza en la red" que han construido y que ha lanzado diversas acciones de desobediencia civil en los últimos años en defensa de sus derechos.

Considera que estos indocumentados involuntarios que viven bajo la sombra de la deportación sueñan todos ellos con una cosa: "El reconocimiento a sus derechos".

Truax ha sido reportera del diario La Opinión de Los Ángeles y actualmente es periodista por cuenta propia (freelance). EFE