Madrid, 22 nov (EFE).- La influencia de los elementos tóxicos en la salud humana centra el "VII Congreso Internacional de Medicina Ambiental", en el que expertos internacionales analizarán, entre otras cuestiones, la sensibilidad química múltiple, ha explicado a EFE, la doctora Pilar Muñoz Calero.

Desde hoy 22 y hasta el domingo 24, la localidad de Brunete (Madrid) acoge este foro científico organizado por la Fundación Alborada especializada en el desarrollo y divulgación de esta rama de la medicina, añadió Muñoz Calero, presidenta de esta entidad.

Aunque en 2009 la asamblea parlamentaria del Consejo de Europa ya reconoció la Medicina Ambiental como una nueva disciplina médica transversal, Muñoz Calero ha reconocido que aún no es una especialidad muy conocida en España.

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS),la salud ambiental engloba aquellos factores medioambientales (físicos, químicos y biológicos) externos de una persona que podrían incidir en su salud.

Este tipo de medicina se encarga de tratar aquellas enfermedades provocadas por los contaminantes que nos rodean, incluidos los campos electromagnéticos producidos por dispositivos electrónicos.

Por tanto, no se trata únicamente de la contaminación de coches e industrias sino también de otros tóxicos presentes en productos de uso diario como el Bisfenol A, utilizado en la fabricación de algunos plásticos, o el Formaldehído, en cosméticos y productos de higiene personal.

Según Muñoz Calero, el problema de la toxicidad es la suma de los distintos productos a los que nos sometemos a diario, pues "en cada uno de ellos se ha permitido una dosis segura y nadie ha pensado en la suma de todas ellas".

Además, añade que "los índices que marcados para el organismo son muy relativos porque son individuales. No hay realmente un consenso estudiado sobre qué ocurre con los límites que estamos poniendo sin tener en cuenta la adición de todos ellos".

Entre los especialistas, llegados de Alemania, Estados Unidos o Reino Unido entre otros, destaca el fundador y el director del Environmental Health Center of Dallas.(EE.UU), William Rea o el miembro del Comité Científico sobre los nuevos riesgos para la salud de la Comisión Europea, Eduardo Rodríguez Farré.

Rodríguez Farré lleva años estudiando en ciertos grupos de población los efectos del metilmercurio, presente en algunos pescados, cuestión sobre la que Muñoz Calero se muestra rotunda: "El índice del mercurio en el organismo debería ser cero porque no es una sustancia que pertenezca a nuestro cuerpo". EFE