Celia Cantero.

Murcia, 26 oct (EFE).- Podríamos creer que las gominolas, los caramelos con palo o los pica-pica son, en forma y sabor, más o menos parecidos en cualquier parte del mundo, pero no dicen lo mismo los datos de laboratorio ni los informes comerciales de Vidal Golosinas, el mayor productor español en este sector.

En declaraciones a Efe con motivo del 50 aniversario de esta empresa familiar, su director comercial y de marketing, José Ramón Pastor, explica que a los españoles y portugueses nos gustan las "chuches" dulces, azucaradas y de colores fuertes, mientras que nuestros vecinos franceses se decantan por los sabores frutales y los tonos verdosos.

El gusto francés por el sabor ácido hace que el caramelo con palo "pintalenguas", cubierto con "pica", sea en Francia el producto estrella en la cartera de pedidos de esta firma, que dedica más del 70 por ciento de su volumen de negocio al mercado internacional y vende en 65 países de los cinco continentes.

De hecho, según José Ramón Pastor, Vidal Golosinas fue una de las primeras empresas españolas en vender fuera del país, ha entendido desde siempre el valor de la internacionalización y "lleva en su ADN" el estudio constante de las tendencias de mercado.

Desde su sede de Molina de Segura, la ciudad murciana de la que es originaria la familia Hernández Vidal, propietaria de esta empresa, salen cada día 50 millones de unidades de alguna de las 2.300 referencias que componen la cartera de productos de esta compañía, que factura unos 90 millones de euros al año y da empleo a algo más de medio millar de personas.

Entre sus productos, algunos ya míticos en los quioscos como los ladrillos de regaliz, que se fabrican desde 1981 y que luego imitaron otras marcas; y otros como las recién patentadas "Footballs", el único balón de chicle del mundo con la forma idéntica a la de un balón reglamentario.

A diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos, donde el consumo de golosinas tiene como peculiaridad que es estacional (Halloween, Navidad, San Valentín y Pascua), en el gran mercado europeo hay mucha variedad en sabores y tipo de demanda.

José Ramón Pastor afirma que los nórdicos, por ejemplo, quieren golosinas saladas, en tanto que alemanes, ingleses y centroeuropeos lideran la demanda de dulces con "valor añadido", es decir, con aromas naturales, extractos vegetales, zumos de frutas o libres de grasas.

En palabras del director general de esta empresa, Joaquín Vigueras, una vez alcanzado el primer medio siglo de vida, Vidal Golosinas pretende cifras de crecimiento importantes en los próximos ejercicios "manteniendo la competitividad en los costes, en la mejora de los procesos y en la continua inversión tecnológica".

Según este directivo, el éxito de esta empresa está ligado a la innovación y a la investigación de procesos, a su vocación internacional y a saber detectar las oportunidades de los diferentes mercados, lo que les obliga a fabricar según los requerimientos de cada cliente.

Un ejemplo claro de esta adaptación está en sus productos Kosher y Halal para las confesiones judía y musulmana, respectivamente, que se fabrican según las prescripciones de cada caso y de las que existen unos 300 códigos de artículo distintos, en total.

Estos caramelos tienen unos procesos de producción muy parecidos, y diferentes a la fabricación del resto de productos, que obligan cuatro veces al año a paralizar la actividad normal y a habilitar espacios en la planta exclusivamente dedicados a esta producción.

La zona en la que se fabrican las golosinas Kosher y Halal es preparada previamente para las exigencias de estas religiones, las materias primas también se piden ad hoc para ellos y, durante el proceso de fabricación, un rabino o un imán, según el caso, vigila todo el proceso de elaboración.

Vidal Golosinas, que solo en España tiene 350.000 puntos de venta, patentó en 1975 el primer tarro de plástico para exponer golosinas, fue la primera empresa en aplicar, en 1980, tecnología militar en su proceso productivo, en concreto en el secado de las golosinas; y una década antes había sido pionera en la fabricación industrial de caramelos de goma, chicle en grageas, y espumosos. EFE

cc/or/pv