José Vicente Muñoz

Berlín, 20 sep (EFE).- El dedo corazón de Peer Steinbrück, el collar de la canciller Angela Merkel o la canción de Pippi Langstrumpf forman ya parte de la intrahistoria de la campaña electoral alemana que finaliza el domingo con la elección del nuevo canciller.

Sobresaltos produjo la portada del suplemento del diario alemán "Süddeutsche Zeitung" donde el candidato socialdemócrata Peer Steinbrück apareció blandiendo su dedo medio como respuesta a aquellos que a lo largo de los últimos meses se mofaron de sus declaraciones polémicas y le llamaron Peer-lusconi, "averías-Peer" o "problemas-Peer".

El gesto de Steinbrück, a solo una semana de las elecciones, motivó las críticas de los cristianodemócratas, mientras que su partido le defendió diciendo que "no es algo que deba escandalizar" en un contexto humorístico.

Frente a la salida de tono del candidato del SPD, Merkel mantuvo su característica contención, aunque el collar con los colores de la bandera alemana que lució durante el debate televisado que la enfrentó a Steinbrück la convirtió por un día en estrella de las redes sociales.

Tanta fue la atención que concentró que, ya durante el debate, se creó una cuenta en Twitter en honor al accesorio de la candidata conservadora, que en media hora consiguió más de 2.000 seguidores.

Aunque ha sido una campaña gris -dos tercios de los alemanes reconocían su desinterés en una reciente encuesta-, también ha habido momentos para la sonrisa, como cuando Andrea Nahles, secretaria general del SPD, tarareó en la tribuna del Bundestag la canción de "Pippi Langstrumpf" para definir la gestión de la todavía canciller.

"Me imagino el mundo tal y como me gusta", cantó ante la hilaridad de los parlamentarios Nahles, quien criticó que Merkel pretenda que "todo permanezca como está" y que "todo es maravilloso".

Más terrenal se mostró sin embargo Rainer Brüderle, cabeza de lista del Partido Liberal Alemán (FDP).

El político berlinés, de 68 años, demostró tener problemas con los escalones al caer mientras trataba de subir al escenario en un mitin de su partido el pasado 12 de septiembre.

Y no se trataba de la primera vez que Brüderle acababa por los suelos, ya que el pasado junio sufrió otra caída después de una cena que le costó fracturas en el brazo izquierdo y el femoral y que le obligó a pasar por el quirófano.

El siguiente tropiezo de los liberales fue casi en antena: la víspera de emitir su anuncio electoral en televisión tuvo que modificarlo al descubrirse que compartía una escena con otro vídeo promocional, éste del ultraderechista NDP.

Sin embargo, no ha sido ese el vídeo más chocante de estos comicios.

"Die Partei" -en castellano, "El Partido"-, formación satírica liderada por el cabaretero Martin Sonneborn y que entre las líneas maestras de su programa aboga por "aprender de Grecia" y cerrar la televisión pública, o construir un muro alrededor de Alemania como "negativa a la globalización y la europeización", colgó un vídeo porno en Youtube como parte de su campaña.

"Aquí ven una propuesta de Die Partei sobre política familiar" se lee sobreimpresionado en el anuncio, con imágenes desenfocadas aunque sonidos inequívocos.

Tan poco margen deja a la imaginación que para ver la campaña en la plataforma de vídeos es necesario acreditar que se tiene la edad adecuada. EFE