Barcelona, 4 sep (EFE).- El Govern descarta cambios en los actos institucionales de la Diada para incluir la reivindicación de la consulta, con la intención de "sumar" sensibilidades distintas, un objetivo que también persiguen los impulsores de la Vía Catalana para que se sumen todos los partidos que están a favor del referéndum.

El próximo 11 de septiembre confluirán los actos institucionales de la mañana, que el Govern no ha querido modificar respecto a otras ediciones, y la cadena humana organizada por la tarde por parte de la entidad privada Asamblea Nacional Catalana (ANC), que es abiertamente independentista.

El conseller de la Presidencia y portavoz del Govern, Francesc Homs, ha asegurado hoy en la presentación de los actos institucionales de la Diada que "no serán nada diferentes en lo político de lo que se ha hecho en los últimos años", pese a que el Ejecutivo de Artur Mas, a diferencia del año pasado, apueste por una consulta por un Estado propio para Cataluña.

En este sentido, ha opinado que "merecía la pena mantener lo que inauguró con buen criterio el expresidente de la Generalitat, Pasqual Maragall" cuando instauró el actual formato, con un acto principal en el parque de la Ciutadella, y que el Ejecutivo de Artur Mas quiere preservar.

Preguntado por si el PPC, que duda si asistir al acto de la Ciutadella, ha informado al Govern de si acudirá o no, Homs ha respondido que no le consta ninguna comunicación ni en este sentido ni en el opuesto y ha añadido: "Ya que el acto está configurado como siempre, tendría todo el sentido del mundo que -el PPC- estuviera presente como otros años".

Los actos de la Diada tendrán un coste similar al del año pasado, 269.000 euros, y la lengua catalana será en esta ocasión el hilo conductor de una jornada que dirigirá Joan Ollé y conducirá la actriz Mercè Pons.

A diferencia de lo que sucederá en la Ciutadella, la Vía Catalana sí que reclamará la independencia, aunque la presidenta de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Carme Forcadell, ha subrayado hoy que antes de llegar a este objetivo se debe celebrar una consulta.

En este sentido, Forcadell ha llamado a los partidos que consideren "imprescindible" la celebración de una consulta sobre la autodeterminación de Cataluña a sumarse a la Vía Catalana, en alusión a Unió, PSC e ICV, formaciones que están a favor de la consulta pero que no han llamado abiertamente a sus dirigentes y militantes a participar en la movilización.

"Todos los que crean imprescindible poder decidir su futuro y ejercer el derecho a decidir están invitados el 11 de septiembre, para demostrar al mundo que somos un solo pueblo y que el proceso no tiene marcha atrás", ha dicho Forcadell.

La presidenta de la ANC ha insistido en la conveniencia de convocar cuanto antes una consulta soberanista vinculante con una pregunta clara, una petición que trasladará al presidente de la Generalitat, Artur Mas, durante el encuentro que ambos mantendrán a las 13:30 horas del mismo 11 de septiembre, antes de que empiece la cadena humana.

La Vía Catalana arrancará a las 17.14 horas (en recuerdo del 11 de septiembre de 1714, cuando Barcelona cedió al asedio de las tropas borbónicas) con un repique de campanas de las iglesias de Cataluña por las que discurre la cadena humana, después de que el campanario de La Seu Vella de Lleida dé la señal de inicio.

En ese preciso momento, tras el repique de campanas, los participantes en la Vía Catalana podrán ya darse la mano para formar una cadena humana de 400 kilómetros, que recorre toda Cataluña por el litoral, pasando por 86 municipios y recorriendo los puntos emblemáticos de Barcelona, pasando por dentro del Camp Nou.

La Vía concluirá a las 18:00 horas con el himno catalán -"Els Segadors"- y discursos en varios idiomas que lanzarán un mensaje al mundo de que el pueblo catalán quiere "decidir su futuro".

La ANC ha previsto un dispositivo con 800 fotógrafos voluntarios que garantizará que todos los participantes en la cadena humana salgan en una fotografía, así como un equipo de veinticuatro ultraligeros, pilotados también por voluntarios, que captarán imágenes aéreas. EFE

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