Santander, 11 ago (EFE).- El Hospital Universitario Marqués de Valdecilla ha sido el primero del sistema sanitario público en España en introducir una nueva técnica en el tratamiento de la fibrilación auricular paroxística que reduce los riesgos y acorta el tiempo de la intervención.

Según ha informado hoy el Gobierno cántabro, se trata de la ablación de las venas pulmonares con catéter circular irrigado, un método que "reduce considerablemente" el tiempo de intervención con respecto a la técnica actual, que utiliza la ablación punto a punto.

Con esta nueva técnica, la Unidad de Arritmias de Valdecilla aspira a consolidarse como "referencia" en el tratamiento de este tipo de síndromes.

La fibrilación auricular es una activación rápida (mayor de 300 latidos por minuto) y desorganizada de las aurículas que repercute en la eficacia de la contracción cardiaca y favorece la formación de trombos.

Se trata de la arritmia más frecuente entre la población general y su prevalencia aumenta con la edad, hasta alcanzar un 18 por ciento en los mayores de 80 años.

El tratamiento consiste en mantener el ritmo normal del corazón y, para ello, la ablación por radiofrecuencia mediante catéter es hoy por hoy la técnica más eficaz.

Consiste en aislar las venas pulmonares que desembocan en la aurícula izquierda, donde se sitúan los focos anormales de las señales eléctricas que se propagan dando lugar a la fibrilación.

Ese aislamiento se realiza aplicando el catéter punto por punto en torno a las venas pulmonares, lo que supone al menos dos horas y media de intervención.

Los nuevos catéteres circulares multielectrodo e irrigados permiten aplicar la radiofrecuencia de una vez alrededor de las venas pulmonares, lo que reduce a 45 minutos el tiempo de quirófano y "supone menos riesgos para el paciente", explica Juan José Olalla, de la Unidad de Arritmias de Valdecilla.

Además, la aplicación más homogénea de la radiofrecuencia hace más eficaz el aislamiento de las venas pulmonares y "aumenta la protección frente a una posible recurrencia de la fibrilación".

La ablación circular, que se realiza en el quirófano de la Unidad de Arritmias, sólo precisa de anestesia local y el paciente puede irse de alta en 24 horas.

Aunque el tratamiento quirúrgico no es definitivo ni curativo, resulta eficaz en un 75-80 por ciento de los pacientes, en los que garantiza periodos de al menos siete u ocho años prácticamente libres de enfermedad o con escasos episodios muy distanciados en el tiempo.

Los resultados "no son tan espectaculares" en la fibrilación auricular crónica, pero también puede realizarse si el paciente está especialmente sintomático a causa de su arritmia.

La Unidad de Arritmias de Valdecilla es actualmente la quinta del país en número de ablaciones, con 250 anuales, buena parte de ellas a pacientes procedentes de Burgos y La Rioja.

Olalla estima que se podrán beneficiar de esta nueva modalidad de tratamiento cada año unos 60 pacientes de Cantabria y de comunidades autónomas vecinas, con lo que Valdecilla podría consolidarse como referencia en este tipo de técnicas. EFE