Sueños de libertad, la serie más vista de la televisión, se prepara para inaugurar una etapa clave en la historia de la ficción. Este viernes, 16 de enero, estrena nueva cabecera y temporada con importantes novedades tanto en su narrativa como en su reparto. La serie de Antena 3 da comienzo a esta temporada tras un lapso temporal de cuatro meses en la historia, un recurso que marcará la evolución de los personajes y abrirá nuevas líneas argumentales.
Este salto temporal permitirá mostrar cómo han evolucionado las relaciones, los conflictos y las decisiones pendientes, al tiempo que la llegada de nuevos personajes generará alianzas inesperadas, tensiones y nuevos retos que pondrán a prueba los equilibrios establecidos. Una nueva familia se incorpora a la ficción: La familia Salazar, que llega a la colonia aparentando solidez y estabilidad, pero arrastra un pasado lleno de secretos.
Pablo (Fernando Andina), un empresario marcado por una infidelidad, y Nieves (Itziar Atienza) su mujer, verán cómo su matrimonio se resquebraja con la reaparición de una antigua amante. Mientras Miguel (Marco H. Medina), hijo mayor de los Salazar, se enfrenta a sus propios conflictos emocionales como nuevo médico del dispensario y Mabel (Delia Brufau), la hija rebelde, buscará su lugar desafiando las normas familiares.
Cartel promocional de la serie. (Mediaset)
Así es Miguel Salazar
Metódico, obsesivo y perfeccionista, un joven que ha logrado sacarse la carrera de medicina con notas excelentes. Su trabajo será clave para la recuperación del pequeño Juan, el bebé de Begoña.
Se convertirá en el nuevo médico del dispensario tras la renuncia de Luz, donde comenzará a ser poco empático con los pacientes y Luz descubrirá que tiene rasgos autistas.
Sueños de libertad, la serie más vista de la televisión, se prepara para inaugurar una etapa clave en la historia de la ficción. Este viernes, 16 de enero, estrena nueva cabecera y temporada con importantes novedades tanto en su narrativa como en su reparto. La serie de Antena 3 da comienzo a esta temporada tras un lapso temporal de cuatro meses en la historia, un recurso que marcará la evolución de los personajes y abrirá nuevas líneas argumentales.