A pocos días de cerrar el primer cuarto del siglo XXI, la llegada al catálogo de Netflix de una de las antologías criminales más influyentes de la televisión reciente ha servido para volver a reivindicarla. Una miniserie antológica de humor negro, crimen y violencia moral, bajo una misma identidad autoral, se erige así como una de las producciones más estimulantes de estas dos primeras décadas y media.
Se trata de Fargo, la serie creada por Noah Hawley e inspirada directamente en la película homónima de 1996, escrita y dirigida por Joel y Ethan Coen, quienes participan aquí como productores ejecutivos. Aunque cada temporada funciona como un relato independiente, todas comparten universo narrativo, tono y una mirada muy concreta sobre el crimen en el Medio Oeste estadounidense.
Estrenada originalmente en el canal estadounidense FX, en 2014, la serie ha desarrollado cinco temporadas entre 2014 y 2024, con historias ambientadas entre 1950 y 2019, siempre atravesadas por el azar, la violencia y el absurdo moral que definen el imaginario de los Coen. La estructura antológica permite a Fargo reinventarse en cada entrega, con nuevos personajes, épocas y conflictos.
Desde el perturbador paso de Lorne Malvo por Minnesota en la primera temporada, interpretado por Billy Bob Thornton, hasta el retrato de mafias familiares en los años cincuenta o el inquietante drama doméstico liderado por Juno Temple y Jon Hamm en la quinta, la serie ha construido un mosaico narrativo coherente y reconocible.
Esa libertad creativa ha favorecido repartos de alto nivel, con nombres como Kirsten Dunst, Martin Freeman, Ewan McGregor, Carrie Coon, Chris Rock o Jean Smart, y un estilo visual que remite constantemente al cine sin renunciar al pulso serial.
El reconocimiento crítico ha acompañado a la serie desde su estreno. La primera temporada fue distinguida con el Emmy a Mejor miniserie y el Globo de Oro en la misma categoría, y el conjunto de la ficción acumula más de medio centenar de premios entre nominaciones a los Emmy, Globos de Oro, Critics’ Choice y un premio Peabody.
La miniserie de 'FARGO' es una pasada. Para mí, uno de los mejores villanos de la televisión. Una narrativa imprevisible y magnífica. Recomendadísima siempre. pic.twitter.com/qIzgMIMi43
Ahora disponible en Netflix, Fargo se presenta como una oportunidad ideal para descubrir, o revisitar, una de las grandes series antológicas del siglo XXI. Una ficción que demuestra que cierto espíritu del cine de autor puede adaptarse al formato televisivo sin perder personalidad, y que confirma la buena sintonía del público con el relato de thriller.
A pocos días de cerrar el primer cuarto del siglo XXI, la llegada al catálogo de Netflix de una de las antologías criminales más influyentes de la televisión reciente ha servido para volver a reivindicarla. Una miniserie antológica de humor negro, crimen y violencia moral, bajo una misma identidad autoral, se erige así como una de las producciones más estimulantes de estas dos primeras décadas y media.