Una joya de la animación de los 90 está disponible en la plataforma de vídeo bajo demanda (VOD) Netflix, y merece la pena recuperarla. Con capítulos ágiles de poco más de 20 minutos, su tono aventurero con aire noir y sus relatos autoconclusivos se prestan a ver varias entregas de una sentada, y son esenciales para iniciarse en el universo de los cómics DC con los más pequeños de la casa.
Producida por Warner Bros. Animation y emitida originalmente en Fox Kids entre 1992 y 1995, Batman: La serie animada suma en Netflix 65 episodios. Nació con el sello de Bruce Timm y Eric Radomski y, su identidad visual sigue siendo cautivadora. La estética Dark Deco, inspirada en el cine negro y en una ciudad sin tiempo, mezcla dirigibles policiales, televisores en blanco y negro y vehículos modernos sobre fondos pintados en papel negro.
Esa decisión artística, unida a guiones que humanizan a los villanos del Joker a Sr. Frío, pasando por Catwoman o Dos Caras, permite tocar temas como la pérdida, la soledad o el peso de la identidad sin sobrepasar los márgenes de una serie apta para ver con niños. En el apartado sonoro, la partitura de Shirley Walker, con ecos del tema de Danny Elfman de la película Batman de 1989, redondea el ambiente dramático.
Su impacto fue inmediato. La producción cosechó varios Daytime Emmy y un Primetime Emmy a Mejor programa de animación. Además, abrió camino a una secuela directa, Las nuevas aventuras de Batman (1997), y a largometrajes como Batman: La máscara del fantasma (1993, disponible en Movistar Plus+ y HBO Max), piezas que terminaron de articular el denominado Universo Animado de DC.
Batman y El Pingüino. (Warner Bros. Animation)
Con Kevin Conroy dando voz a Batman y Mark Hamill como un Joker "alegremente desquiciado", según celebró la crítica, la serie fijó un estándar creativo que muchas adaptaciones posteriores han intentado emular. Vista hoy, los episodios de Batman: La serie animada siguen siendo tan disfrutables como se recordaban, especialmente cuando se comparten en familia.
Una joya de la animación de los 90 está disponible en la plataforma de vídeo bajo demanda (VOD) Netflix, y merece la pena recuperarla. Con capítulos ágiles de poco más de 20 minutos, su tono aventurero con aire noir y sus relatos autoconclusivos se prestan a ver varias entregas de una sentada, y son esenciales para iniciarse en el universo de los cómics DC con los más pequeños de la casa.