La vida personal de Sara Molina, más allá de 'La Promesa': pretendientes y su curiosa experiencia previa
La actriz jiennense interpreta al querido personaje de María Fernández en la ficción diaria de La 1 de TVE, la mano derecha de la protagonista Jana Expósito (Ana Garcés)
Por su humor y su desparpajo, Sara Molina se ha convertido en una de las actrices más queridas de La Promesa, la exitosa serie de La 1 de Televisión Española. Su papel como María Fernández, la dicharachera doncella de la ficción, ha conquistado a los llamados "promisers". Sin embargo, fuera de la pantalla, la actriz mantiene una vida discreta y alejada del foco mediático, enfocándose en su carrera y en sus proyectos teatrales.
Nacida en 1996, su formación en la Escuela Superior de Arte Dramático de Sevilla y su trayectoria en el teatro han sido fundamentales para su evolución como intérprete. Aunque su personaje en La Promesa ha significado su salto en su trayectoria, Molina lleva años demostrando su talento sobre las tablas. También ha llegado a interpretar varios espectáculos en el parque temático Isla Mágica.
La intérprete ha participado en montajes como Paraíso perdido, Musas de Andalucía y Enlorquecidas, esta última creada con la compañía de teatro de la que es socia. Su versatilidad también la ha llevado a explorar la ópera y el teatro musical, áreas en las que se ha especializado a través de diversos seminarios y entrenamientos en canto, danza y acrobacias.
En televisión, también ha aparecido en la serie Los espabilados, así como en la película Los favoritos de Midas, protagonizada por Luis Tosar, y Marta Belmonte, de la serie Sueños de libertad.
Un recuerdo de infancia
Más allá de su profesión, Molina ha optado por mantener su vida privada en un segundo plano. En la ficción ha tenido varios pretendientes, como Enrique Fortún (Lope), Mario García (Salvador) o Daniel Schroeder (Samuel), pero en la vida real no se le conoce pareja y evita compartir detalles personales en redes sociales.
En su cuenta personal de Instagram, comparte momentos de rodaje junto a sus compañeros, viajes y retratos artísticos. Llama la atención su primera publicación, en la que aparece cantando el Cumpleaños feliz en inglés, siendo una niña.
El talento y disciplina de Molina han sido clave para su ascenso en la industria del entretenimiento, y su participación en La Promesa no ha hecho más que ampliar su proyección. Con una sólida base teatral y una creciente popularidad televisiva, la actriz jiennense se perfila como una de las figuras emergentes más destacadas del panorama audiovisual español.
Por su humor y su desparpajo, Sara Molina se ha convertido en una de las actrices más queridas de La Promesa, la exitosa serie de La 1 de Televisión Española. Su papel como María Fernández, la dicharachera doncella de la ficción, ha conquistado a los llamados "promisers". Sin embargo, fuera de la pantalla, la actriz mantiene una vida discreta y alejada del foco mediático, enfocándose en su carrera y en sus proyectos teatrales.