La aterradora miniserie de Netflix basada en la historia de Charles Sobhraj para amantes del 'true crime'
Producida por BBC One, es una de las mejores apuestas del 'true crime' para redescubrir este verano, sobre un criminal que se hacía amigo de sus víctimas, las drogaba y mataba a lo largo del conocido como sendero 'hippie'
Fotograma de la miniserie 'La serpiente'. (Netflix)
Para algunos la maldad es un secreto inconfesable, de esos que habitan en una parcela recóndita del ser humano. Traspasar esa barrera es infranqueable. Hay quien pasea su iniquidad a sus anchas tras una fachada de empresario y padre de familia, mientras otros lo tienen escrito en su mirada, y no pueden escapar de la verdad.
En numerosas ocasiones, los asesinos en serie arrastran un pasado traumático y sueñan con serpientes, símbolo de renacimiento, poder y protección. Cuando hieren tu orgullo, sientes la necesidad de mudar de piel. Es en ese momento cuando empiezan a desarrollar una personalidad narcisista encubierta. Como decía Dostoyevski, "la humildad abre las puertas del paraíso; la humillación, las del infierno".
En esta espiral de cascabel y veneno refinado se encuentra el protagonista de La serpiente, la impactante miniserie británica de la BBC que está disponible en Netflix y que resulta una grata sorpresa para los abonados de la plataforma y los apasionados del true crime. Tras dibujar un lienzo criminal del turbulento Londres de finales del siglo XIX en la aclamada Ripper Street, el guionista Richard Warlow volvió a adentrarse en una mente psicópata, esta vez en la de Charles Sobhraj, un seductor asesino que existió en realidad y sembró el pánico en la ruta hippie asiática.
Glamour y asesinatos
Inspirada en hechos reales y condensando la historia en ocho episodios, La serpiente cuenta la historia de Charles Sobhraj (Tahar Rahim), el hombre más buscado de la Interpol, y su novia y cómplice Marie-Andrée Leclerc (Jenna Coleman) que se convirtieron en los máximos responsables de una serie de crímenes de jóvenes mochileros que viajaron al sudeste asiático, en 1975 y 1976. Sobhraj llevó su engaño al extremo: se hizo pasar por un reputado comerciante de gemas francés para que nadie pudiera sospechar de sus verdaderas intenciones.
Con su carisma y doble cara, hacía amistad con los viajeros (les prometía piedras preciosas), les envenenaba y acababa con su vida. Un diplomático holandés y su esposa lograron detener al asesino tras burlar a la justicia en numerosas ocasiones. Las interpretaciones se completan con Ellie Bamber (Willow), Billy Howle (Kid Snow), Tim McInnerny (Notting Hill) y William Brand (Hasta que te mate), entre otros.
Para algunos la maldad es un secreto inconfesable, de esos que habitan en una parcela recóndita del ser humano. Traspasar esa barrera es infranqueable. Hay quien pasea su iniquidad a sus anchas tras una fachada de empresario y padre de familia, mientras otros lo tienen escrito en su mirada, y no pueden escapar de la verdad.