Jordi Coll, sexualidad y VIH en 'Merlí: Sapere Aude': "Hay que concienciar y normalizar"
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Jordi Coll, sexualidad y VIH en 'Merlí: Sapere Aude': "Hay que concienciar y normalizar"

Charlamos con el actor sobre su carismático personaje en la serie de Movistar+, el tratamiento del VIH en la ficción y los retos que han marcado su carrera profesional

placeholder Foto: Jordi Coll en 'Merlí: Sapere Aude'. (Movistar+)
Jordi Coll en 'Merlí: Sapere Aude'. (Movistar+)

Aunque se estrenó en televisión en la serie de TV3 'Infidels', el salto a la fama de Jordi Coll (Mataró, 1985) fue gracias a su personaje del clérigo Gonzalo Valbuena en 'El Secreto de Puente Viejo', el serial de Antena 3 en el que se mantuvo durante 586 capítulos en dos etapas diferentes. Desde entonces no ha parado de demostrar que ha nacido para este oficio. A lo largo de estos años le hemos visto en ficciones como 'Acacias 38' (RTVE), 'La otra mirada' (RTVE), 'El incidente' (Atresmedia) o 'El Ministerio del Tiempo'. Su gran reto televisivo llegó en 2018, cuando se atrevió a formar parte de la séptima temporada de 'Tu cara me suena', junto a Anabel Alonso, Carlos Baute o María Villalón.

Sin embargo, es ahora cuando el actor barcelonés disfruta de uno de los episodios más efervescentes de su carrera. La culpa la tiene su personaje en 'Merlí: Sapere Aude' (Movistar+), que está causando sensación entre los seguidores de la serie por su carácter libre y desprejuiciado, pero especialmente por su gran química con Pol Rubio, el protagonista al que da vida Carlos Cuevas.

Coll se mete en la piel de Axel, un carismático ebanista que llega a la Facultad de Filosofía de Universitat de Barcelona para restaurar el paraninfo. Un alma libre que se rige por sus propias normas y cuya aparición trastoca la vida de Pol justo en el momento más dramático de su vida.

placeholder Cartel promocional de 'Merlí: Sapere Aude'. (Movistar+)
Cartel promocional de 'Merlí: Sapere Aude'. (Movistar+)

PREGUNTA. ¿Qué te atrajo de Axel a la hora de aceptar el papel?

RESPUESTA. De este personaje me conquistó especialmente su forma de ver el mundo, esa libertad y esa 'pachorra' con la que se toma las cosas. Menna Fité, el director de la serie, me explicó cuando empezamos a preparar el personaje que este tío ha venido a la vida a disfrutarla, y ese aspecto de él me encantó. Es un tío con muchísimo morro, que sigue su propio ritmo y es muy abierto a la hora de experimentar cosas nuevas. Todo eso atrae muchísimo como actor, mientras rodaba la serie estaba todo el rato pensando 'pues a ver si se me pega un poco de Axel'.

P. Cuando se anunció la salida de la serie de Bruno (David Solans) y que Pol tendría un nuevo interés amoroso, que es tu personaje, muchos fans no encajaron del todo bien la noticia. ¿Cómo lo has vivido tú?

R. Lo entiendo perfectamente porque como espectador de la serie yo también era muy fan de la relación entre Bruno y Pol. David Solans me parece un actor espléndido y crearon una química muy guay entre ellos. Pero, al final, esta serie va de mirar por el cerrojo de la puerta a diferentes momentos vitales de un personaje, que es Pol, y ahora está en otro momento.

La gente tiene muchas parejas a lo largo de su vida, aunque a veces terminen volviendo a la anterior. Es lo natural, ¿no? En todos los grupos de amigos es algo bastante común, creo que el público también se siente identificado con eso.

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Carlos Cuevas y Jordi Coll en 'Merlí Sapere Aude'. (Movistar+)

P. Lo cierto es que vuestra relación también está sorprendiendo a los seguidores y ha sido recibida con bastante entusiasmo. ¿Cuál es la clave de vuestra conexión?

R. En cuanto a Pol y Axel, crear esa complicidad ha sido muy fácil porque currar con Carlos Cuevas es un regalo. Tiene un talentazo natural y es súper trabajador, yo flipaba con él en el rodaje. Hemos ido construyendo la relación secuencia a secuencia, añadiendo nuestro toque personal, ha sido un proceso muy bonito.

Creo que es una relación que se sustenta en la diferencia de edad, se llevan unos diez años y esa experiencia de Axel ayuda mucho a Pol a relativizar ciertas cosas, justo ahora que está en un momento muy delicado. Yo ahora tengo 35 años y mi visión del mundo es totalmente diferente.

placeholder Jordi Coll y Carlos Cuevas. (Movistar+)
Jordi Coll y Carlos Cuevas. (Movistar+)

P. Tanto en la serie original como en su continuación, 'Merlí' siempre se ha caracterizado por atreverse a tratar ciertos temas que siguen siendo un tabú. Esta temporada aborda el VIH desde un prisma menos alarmista del que estamos acostumbrados. ¿Cómo valoras el tratamiento que está dando la serie a este asunto?

R. He aprendido muchísimo sobre este tema rodando la serie. Héctor Lozano [el creador] ha hecho una apuesta muy interesante y, sobre todo, muy necesaria. Por suerte, se han logrado muchos avances en el tratamiento del VIH desde los ochenta y los noventa. Aunque también podríamos debatir sobre si se podrían haber hecho más, pero eso lo dejamos para otro momento. La cuestión es que creo que la ficción también tiene que mostrar cómo afrontamos esta enfermedad con los medios que tenemos ahora.

Todos tenemos en la mente películas como 'Philadelphia' o 'Dallas Buyer Club', pero la enfermedad ya no es así. Aunque, curiosamente, el estigma social ha continuado de la misma forma. Hay una falta de información tremenda, incluso mucha gente todavía sigue pensando que el VIH y el sida es lo mismo. Me gustó cómo el personaje del médico intenta tranquilizar a Pol para hacerle ver que podrá seguir con su vida tal y como ha hecho hasta ahora. En ese sentido, el sexto capítulo me parece muy significativo porque se titula ‘Vida normal’ y nos muestra justo eso, que todo sigue igual.

placeholder Jordi Coll es Axel en 'Merlí Sapere Aude'. (Movistar+)
Jordi Coll es Axel en 'Merlí Sapere Aude'. (Movistar+)

P. La serie también recalca que cualquier persona se puede contagiar de VIH.

R. Exactamente, lo hablaba mucho con Carlos (Cuevas) en el rodaje. Tenemos que ir quitándonos ciertos monstruos y determinadas sombras que no merece la pena seguir teniendo. Cualquier persona se puede contagiar. Por ejemplo, el VIH siempre se ha intentado vincular al colectivo LGTBI de forma muy interesada, nos han intentado grabar eso a fuego desde muchos sectores de la sociedad, pero la realidad es que el 70% de los infectados por VIH son heterosexuales, según las estadísticas.

P. Todavía no lo hemos visto, pero entiendo que el rol de tu personaje será acompañar a Pol en este proceso, ayudarle a convivir con ello.

R. Claro, Axel tiene esa calma y esa paz interior que le puede ayudar mucho a Pol. Hay una escena en el segundo capítulo, en el que Pol sale de un portal hecho una furia y él le empotra contra la pared y le ayuda a calmarse, le dice que pase lo que pase todo estará bien. No le pide que le cuente nada, simplemente le recuerda que ahí está para todo lo que necesite. Todos necesitamos que nos sacudan emocionalmente de vez en cuando y que nos digan que todo va a salir bien.

placeholder Jordi Coll y Carlos Cuevas son Axel y Pol en 'Merlí: Sapere Aude'. (Movistar+)
Jordi Coll y Carlos Cuevas son Axel y Pol en 'Merlí: Sapere Aude'. (Movistar+)

P. A tu personaje le gustan los hombres, pero no se explica, no está definido por ello ni le ocasiona ningún trauma. ¿Te alegra ver como va calando esa normalización de la sexualidad?

R. Creo que esto debería haber pasado hace mucho tiempo. El foco de la trama no debería ser la sexualidad de la gente, sino lo que les ocurre a esas personas en todas sus facetas y todos los ámbitos de sus vidas. Agradezco esta normalización y creo que los espectadores también necesitamos ver productos así.

Esto no quiere decir que no se deban seguir contando los conflictos que sigue acarreando la homosexualidad, ya que sigue habiendo un sector de la sociedad muy reacio a la diversidad. No hay que olvidar que hay gente que lo pasa muy mal y eso se tiene que mostrar también en la ficción, porque no tiene ningún sentido que eso siga ocurriendo. Pero, por otro lado, pienso que tienen que convivir diferentes puntos de vista, concienciar y normalizar a la vez.

Foto: Carlos Cuevas en 'Merlí: sapere aude'. (Movistar )

P. Hablemos del futuro más inmediato. Dentro de poco te veremos en 'El inocente' de Netflix, la nueva serie de Mario Casas. ¿Qué nos puedes contar de este proyecto y de tu personaje?

R. No me dejan contar nada antes del estreno, que es el 30 de abril. Tengo un papel muy pequeñito, hago del hermano del personaje de Mario Casas. Es una serie muy potente, con un tono muy oscuro y con mucha acción. Está basada en la obra de Harlan Coben, aunque adaptada a la realidad de nuestro país porque la novela está ambientada en Estados Unidos. Oriol Paulo ha hecho un trabajo espectacular, yo creo que al público le va a encantar.

P. Con tu participación en la séptima edición de 'Tu cara me suena' demostraste que no tienes miedo al mundo del entretenimiento. ¿Cómo recuerdas aquella experiencia?

R. Lo que demostré es que no tengo vergüenza [risas]. Yo me lo pasé bomba haciendo el programa. La gente no sabe el curro que hay detrás de cada actuación, muchísimo más de lo que yo creía. Y eso que yo he hecho muchos musicales, siempre me ha gustado bailar, pero nunca había hecho imitaciones y realmente es muy exigente, tienes que ensayar muchísimo.

'Tu cara me suena' es el macro karaoke más grande del mundo, es una pasada tener ahí a 600 personas coreándote mientras das vida a uno de tus ídolos. Para mí fue una pasada ser Bon Jovi, Blur o Madonna durante un rato. ¡Es que menudo privilegio! Es muy divertido, aunque también te estresa mucho, pero tienes que tener el chip de que esas cosas pasan solo una vez en la vida y disfrutarlo.

placeholder Jordi Coll en una imagen promocional de 'Tu cara me suena'. (Atresmedia)
Jordi Coll en una imagen promocional de 'Tu cara me suena'. (Atresmedia)

P. Es muy habitual ver en el programa a actores más vinculados la comedia, pero no tanto a actores dramáticos. ¿Crees que muchos tienen un miedo infundado a participar en este tipo de formatos?

R. Nunca me lo había planteado, la verdad. Cada uno tiene su visión y es respetable. En mi caso, cuando me hicieron la propuesta no sentí que fuese algo que se alejase mucho de mi actividad profesional. Yo he participado en muchos musicales, como 'Grease' o 'Fama', así que sentía que podía hacerlo bien en el programa, realmente me veía haciéndolo y creía que podía aportar algo.

Si, por ejemplo, me ofrecieran participar en programas como 'Masterchef' o similares sí que tendría que pensármelo mejor, porque yo cocino de batalla, corto la cebolla a dos por hora. Yo ahí no pinto nada, pero en un programa de cantar y bailar considero que sí. Al final, gané una gala, quedé segundo en algunas y tengo el honor de haber hecho la peor imitación de Luis Miguel de la historia. Cada uno tiene sus récords y ese el mío, no sé cómo lo pude hacer tan mal.

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