La semana que acaba de cerrar La revuelta no invita precisamente al optimismo. El formato de David Broncano ha vuelto a tropezar en audiencias hasta igualar su peor promedio histórico en cuota, un 9,6%, en una racha claramente marcada por el arrastre de la Champions League, pero también por una preocupante falta de regularidad.
La franja del access de La 1 es una pieza estratégica: funciona como telonero del prime time y condiciona el rendimiento de las grandes apuestas posteriores. Si falla, arrastra. Y esta semana ha fallado.
Este jueves, no obstante, logró maquillar parcialmente el balance de la noche gracias a la visita del cineasta Santiago Segura, que firmó un 11,5% y 1.376.000 espectadores, el mejor dato de la semana. Pero fue un espejismo dentro de un conjunto muy débil.
Ni siquiera ese 11,5% es un dato positivo como para destacarlo y venderlo como toda una victoria. No hay que olvidar que la pasada temporada La revuelta llegó a superar a su rival con audiencias muy superiores en el último cuatrimestre del año 2024.
Semana 15 en La revuelta
Lunes 6 (Marta, Pepe & Jordi): 10,6% y 1.348.000
Martes 7 (Noah Higón): 8,7% y 1.133.000
Miércoles 8 (Alejo Sauras - Mariona Terés): 8,4% y 1.024.000
Jueves 9 (Santiago Segura): 11,5% y 1.376.000
David Broncano, en 'La revuelta'. (RTVE)
El contraste con su principal competidor es evidente. El hormiguero no solo resiste el impacto del fútbol, sino que vuelve a demostrar una fidelidad a prueba de vaivenes.
La distancia media entre ambos espacios vuelve a ampliarse en una semana especialmente sensible para el consumo televisivo. Mientras el formato de Pablo Motos se mantiene sólido, el producido por El Terrat y Encofrados Encofrasa sigue sin encontrar suelo.
Y eso que el contexto invita a la paciencia: RTVE ya ha renovado el espacio por dos temporadas más. Sin embargo, los números empiezan a exigir algo más que confianza. La revuelta no es un formato aislado; es la antesala de una franja en la que la cadena pública invierte fuerte en entretenimiento y ficción. Si el access no acompaña, el daño se multiplica.
Semana 15 en El hormiguero
Lunes 6 (Luis Zahera): 13,6% y 1.691.000
Martes 7 (Paz Padilla): 12,8% y 1.666.000
Miércoles 8 (Kira Miró y Salva Reina): 13,7% y 1.677.000
Jueves 9 (Ilia Topuria): 14,2% y 1.720.000
La brecha entre ambos formatos esta semana no admite demasiadas lecturas alternativas. El hormiguero ha firmado una media del 13,6% y 1.689.000 espectadores, mientras que La revuelta se ha quedado en un 9,6% y 1.084.000. No hablamos de un duelo ajustado ni de una diferencia puntual: son cuatro puntos de distancia en una franja clave, una ventaja lo suficientemente amplia como para marcar el tono de toda la noche televisiva.
En términos de industria, esa distancia es oro para Pablo Motos y un serio problema para David Broncano. Mientras Antena 3 consolida un bloque competitivo desde el access, La 1 parte con desventaja antes incluso de arrancar su prime time. No es solo cuestión de liderazgo simbólico: esos cuatro puntos suponen cientos de miles de espectadores que ya no están disponibles para el resto de la parrilla pública, ampliando aún más el efecto arrastre a favor de su rival.
Franja de coincidencia (13,5% vs. 9,9%)
Esta semana, la franja de coincidencia entre El hormiguero y La revuelta vuelve a dejar un titular claro: dominio sostenido del formato de Antena 3. En el tramo en el que ambos compiten cara a cara, el espacio de Pablo Motos se mueve en cifras que oscilan entre el 12,8% y el 14,2%, mientras que el de David Broncano se queda varios escalones por debajo, con datos que apenas alcanzan el doble dígito en dos de los cuatro días analizados.
El detalle diario confirma la tendencia: el lunes la distancia ya supera los dos puntos (13,3% frente a 10,7%), pero es a partir del martes (con el partido del Real Madrid en pago) cuando la brecha se ensancha de forma más evidente, con diferencias de cuatro puntos o más (12,8% vs. 8,8% y 13,6% vs. 8,5%). El miércoles, de hecho, se produce uno de los momentos más duros para La 1, con el programa de Broncano cayendo hasta el 8,5% en plena coincidencia directa, mientras su rival se mantiene firme por encima del 13%.
Franja de estricta coincidencia (Motos vs. Broncano)
Lunes: 13,3% (1.685.000) - 10,7% (1.364.000)
Martes: 12,8% (1.666.000) - 8,8% (1.146.000)
Miércoles: 13,6% (1.667.000) - 8,5% (1.038.000)
Jueves: 14,2% (1.720.000) - 11,6% (1.399.000)
Solo este jueves, gracias al tirón de Santiago Segura, La revuelta logra recortar ligeramente distancias (11,6% frente a 14,2%), aunque sin llegar a poner en aprietos el liderazgo de su competidor. En el promedio semanal de esa franja compartida (13,5% vs. 9,9%), la conclusión es contundente: Antena 3 no solo gana, sino que lo hace con margen suficiente como para condicionar el resto de la noche, consolidando una ventaja estructural que La 1, a día de hoy, no consigue neutralizar.
La pregunta ya no es si el programa puede mejorar —que seguramente lo hará en semanas sin fútbol—, sino si su modelo actual es suficiente para sostener la presión diaria del access prime time. Porque, a día de hoy, los datos dicen que no.
La semana que acaba de cerrar La revuelta no invita precisamente al optimismo. El formato de David Broncano ha vuelto a tropezar en audiencias hasta igualar su peor promedio histórico en cuota, un 9,6%, en una racha claramente marcada por el arrastre de la Champions League, pero también por una preocupante falta de regularidad.