El significativo "abrazo" de Ana Rosa Quintana a Sonsoles Ónega tras la muerte de Fernando Ónega: su sentido homenaje en Telecinco
La presentadora quiso hacer un alto en 'El programa de AR' para abordar el fallecimiento de su excompañera de productora
La muerte de Fernando Ónega este martes, 3 de marzo, ha provocado una reacción unánime en el periodismo español. Radios, televisiones y redacciones han despedido a quien fue una de las voces clave de la Transición y un referente para varias generaciones. Pero, más allá de los homenajes institucionales y las palabras de compañeros de profesión, una imagen televisiva ha concentrado buena parte de la atención: el abrazo en directo que Ana Rosa Quintana quiso enviar a Sonsoles Ónega. Y no es un gesto menor.
La presentadora de Telecinco reservó los últimos minutos de El programa de AR para despedir al periodista. Mirando a cámara y con tono serio, arrancó así: “Me van a permitir porque hoy quiero tener unas palabras de despedida para Fernando Ónega, que nos dejó ayer a los 78 años”.
A partir de ahí, hilvanó un discurso medido y solemne: “Fernando fue una de las voces que ayudaron a contar y entender la historia reciente de nuestro país. Su palabra fue siempre más que información. Ponía contexto, memoria y compromiso con la verdad”. Y añadió una frase que resonó con fuerza en el plató: “En tiempos de ruido, él eligió la serenidad”.
La reivindicación del periodismo clásico, del rigor y de la claridad frente a la estridencia, marcó el tono del homenaje: “En tiempos de incertidumbre, él ofreció claridad”, subrayó. “Se va un profesional irrepetible, pero queda su legado, el rigor, la elegancia y la convicción de que, cuando la palabra es honesta, puede iluminar incluso los momentos más oscuros”.
Sin embargo, el momento más significativo llegó al final. Tras recordar su figura profesional, Ana Rosa quiso dirigir el mensaje a la familia: “Así que un abrazo para sus hijos, Cristina, Sonsoles y Fernando. Descansa en paz”.
Ese “abrazo” pronunciado en directo, con mención expresa a Sonsoles, no pasó desapercibido. Sobre todo porque la relación entre ambas atraviesa, desde hace tiempo, un periodo de evidente enfriamiento.
De trabajar juntas en Telecinco a competir en las tardes
Durante años, Sonsoles Ónega fue uno de los rostros de confianza del entorno profesional de Ana Rosa. Presentó Ya es mediodía en Telecinco, un formato producido por Unicorn Content, la productora de Quintana. La sintonía era pública y constante, con Ónega llamada incluso a ser su sucesora como "reina de las mañanas".
Todo cambió con el fichaje de Sonsoles por Atresmedia, donde pasó a competir directamente contra su antigua jefa en la franja vespertina. El salto no solo fue empresarial, sino también simbólico: de formar parte del “imperio” de Ana Rosa a convertirse en rival por el liderazgo de audiencia, aunque cabe recordar que fue Telecinco quien movió ficha para enfrentar a Quintana contra su expupila con TardeAR.
Desde entonces, los gestos entre ambas han sido escasos. Sin declaraciones cruzadas, pero también sin la complicidad de antaño. Por eso, el abrazo lanzado desde Telecinco cobra un valor añadido.
Un duelo que trasciende la rivalidad televisiva
La despedida de Fernando Ónega ha servido para aparcar cualquier lectura competitiva. Mientras la Reina Letizia acudía a la capilla ardiente en la Casa de Galicia para “darle un abrazo a Sonsoles y a la familia”, en televisión Ana Rosa hacía lo propio desde el plató.
En un medio acostumbrado a la tensión por las audiencias y a las guerras soterradas entre cadenas, el gesto tiene algo de tregua emocional. No borra los movimientos estratégicos ni las distancias empresariales, pero sí coloca el foco donde corresponde: en la pérdida de un padre y en el respeto a una figura clave del periodismo.
Porque, más allá de shares y fichajes millonarios, la televisión también está hecha de relaciones personales. Y este miércoles, en directo, Ana Rosa Quintana quiso que su mensaje a Sonsoles Ónega sonara alto y claro. Un abrazo. Aunque sea a través de la pantalla.
La muerte de Fernando Ónega este martes, 3 de marzo, ha provocado una reacción unánime en el periodismo español. Radios, televisiones y redacciones han despedido a quien fue una de las voces clave de la Transición y un referente para varias generaciones. Pero, más allá de los homenajes institucionales y las palabras de compañeros de profesión, una imagen televisiva ha concentrado buena parte de la atención: el abrazo en directo que Ana Rosa Quintana quiso enviar a Sonsoles Ónega. Y no es un gesto menor.