Nuevo episodio de incomodidad durante uno de los rodajes del programa Apatrullando. El equipo de Jalis de la Serna ha querido testar los sinsabores de la calle a altas horas de la madrugada, cuando los ciudadanos más indomables intentan burlar incluso la presencia de la guardia civil. En el capítulo titulado 'fuera de control', los periodistas de La Sexta fueron incluso amenazados durante la grabación de este reportaje.
"Ha amenazado a una persona en la vía pública diciéndole que se va a bajar y que le va a pegar"
Solemos verlos a menudo en arterias estratégicas de nuestras carreteras. Unos controles de alcohol y drogas que fiscalizan al conductor más insensato y busca una redención a golpe de multa económica y pérdida de puntos, en los casos más comunes y pasajeros. Los que exceden con ahinco los límites de la seguridad vial tienen que rendir cuentas con la justicia y en los peores episodios no lo cuentan ni ellos ni sus víctimas. Una drástica realidad que nos rodea a diario que han querido captar las cámaras del programa de Atresmedia.
Sin embargo, el patrullaje entre uniformados de la ley y las cámaras de televisión resultó un mal brebaje para algunos ciudadanos de la Comunidad de Madrid. El reportero David Casasús lo ha comprobado en sus propias carnes durante un control con la Guardia Civil. Los agentes tuvieron que intervenir en plena grabación para evitar llegar a mayores. "¡Aquí no grabes! ¡Idos a vuestra puta casa! Mi cara no se puede grabar, calvorota", gritaba al periodista de La Sextauno de los protagonistas del reportaje.
Los toques de atención del guardia chocaron frontalmente con la euforia de un pasajero totalmente fuera de sí que buscaba salir de plano. "No nos llevemos las manos a la cabeza cuando nos veamos ahí, tumbados y con los grilletes puestos", advirtió el agente. Momento de tensión que aprovechó para recordarle el delito que acababa de cometer ante sus ojos y los de media España: "Ha amenazado a una persona en la vía pública diciéndole que se va a bajar y que le va a pegar".
La pieza documental edulcoró el mensaje a los telespectadores con un testimonio que viajaba al futuro: "Me llamo Carlos Rubio, tengo 30 años y llevo dos años, un mes y quince días encerrado en la cárcel. Estoy aquí porque casi mato a dos persona, a una tercera la maté y era mi amigo. El alcohol hizo que fuera más rápido de lo normal". El autor de esta historia acompañó a la patrulla y al equipo televisivo como guantazo de realidad a los conductores que, como él, han cogido el vehículo bebidos y bajo los efectos de sustancias.
Apatrullandotambién ensalzó las buenas decisiones de esos otros ciudadanos que cumplen con las normas y velan por su propia seguridad y la del ajeno; algunos accedieron a aparecer en pantalla mientras esperaban al Uber o al transporte público para regresar a casa. Y la de aquellos acompañantes de conductores retenidos por las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado que se percataron in situ de la gravedad de ponerse frente al volante en condiciones totalmente comprometidas.
Nuevo episodio de incomodidad durante uno de los rodajes del programa Apatrullando. El equipo de Jalis de la Serna ha querido testar los sinsabores de la calle a altas horas de la madrugada, cuando los ciudadanos más indomables intentan burlar incluso la presencia de la guardia civil. En el capítulo titulado 'fuera de control', los periodistas de La Sexta fueron incluso amenazados durante la grabación de este reportaje.