'Top Chef' rompe la cuarta pared en TVE: el brillante giro que mete el sofá de casa en las cocinas
Ni estrellas Michelin ni críticos feroces: el talent culinario entrega el mando a tres expertas en pestiños que dictan sentencia en persona sobre el paso de los famosos por los fogones
Pilar y Montse, invitadas en 'Top Chef: dulces y famosos'. (RTVE)
Top Chef: dulces y famosos ha presentado una dinámica nada habitual en un concurso de televisión de este calibre. Tres señoras anónimas han protagonizado una de las pruebas del programa que ha dejado tras de sí una estela de aprendizaje sobre la cercanía con la que siempre respira mejor la televisión.
Mercedes, Montse y Pilar no son pasteleras de élite, pero sí expertas en pestiños tradicionales y, sobre todo, nuestras mejores espectadoras. No solo han acudido al programa para prestarse a uno de los retos de los concursantes; han disfrutado del espectáculo desde un lugar privilegiado. Con este giro, el espacio de Televisión Española derriba la cuarta pared llevando a quien comenta desde casa al salón del plató.
"Esa es Natalia de Operación Triunfo", refería una de ellas sobre la cantante de la primera hornada de la clásica academia musical. "Pero con esas uñas no puedes cocinar", apuntaba otra de las señoras, impactada con las manos de Samantha Ballentines. "¡Pero no te adelantes con la harina!", advertía a Luis Merlo a través de una pantalla de televisión. Y no se han callado que no sabían quién era Ivana Rodríguez.
Con la resurrección del formato de talentos, la cadena pública no solo ha rebajado la pátina de profesionalidad que exige este tipo de concursos; ha logrado meter el costumbrismo en la propia televisión. Un jurado popular que representa el veredicto del más exigente, el telespectador soberano que no pierde puntada sin hilo desde su casa.
"Soy la hermanísima de Georgina Rodríguez. La cuñada de Cristiano Ronaldo" ✨#TopChefRTVE
La cata se ha antojado imprescindible, ya que las expertas no emiten un veredicto técnico amparado en su trayectoria o galardones; su juicio es el de toda abuela entrañable que reúne a familiares y vecinos alrededor de su mesa. Le han dicho a Belén Esteban lo buenos que le han quedado sus pestiños o a Eva Isanta que se le había ido la mano con el aceite.
Por supuesto, los concursantes han contado con la siempre consabida mano experta que los acecha en su competición, con Eva Arguiñano, Osvaldo Gross y Paco Roncero. De hecho, Eva Isanta y Mariano Peña fueron los peores valorados de esta primera prueba en la que todos luchan contra todos. Un trago amargo en el que no estuvieron presentes las invitadas tras cumplir su interesante cometido en la era de la televisión que anhela acompañar y entretener sin remilgos.
Top Chef: dulces y famosos ha presentado una dinámica nada habitual en un concurso de televisión de este calibre. Tres señoras anónimas han protagonizado una de las pruebas del programa que ha dejado tras de sí una estela de aprendizaje sobre la cercanía con la que siempre respira mejor la televisión.